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Sekkusushiyou 47 M
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Erotismo con hielo

7/18/2017

Después de unas semanas intensas de trabajo, había conseguido ganar aquella batalla que muchas noches no le dejaba dormir. Una vez pasado el cansancio y el trabajo terminado, estaba libre y con ganas de experimentar. Por sus adentros, le recorría toda la adrenalina que había reprimido los últimos meses, pero ese esfuerzo iba a ser agua pasada y nada ni nadie la podría frenar.

Empezaba otra vez desde cero, lo sabía, pero necesitaba salir a desahogarse, pasarlo bien y por eso decidió coger el metro, ir al centro de la cuidad y pasar un rato tranquila en uno de sus rincones favoritos, para luego ir de copas y a bailar. Sentía la necesidad de hacer una celebración, pero no requería de nadie más, solo ella y sus pensamientos liberados, disfrutar del momento.

Era una tarde calurosa de finales de Junio, el verano se había precipitado de golpe y las altas temperaturas dibujaban un verano tórrido.
Después de bajar del vagón del metro, un soplo de aire caliente la rodeó hasta el salir a la calle. A ritmo de paseo, se dirigió a su terraza favorita de Barcelona, "El Principal del Eixample", y allí decidió establecer su primera parada para refrescarse. Buscó un rincón donde hubiera una mesa libre y pidió un café con hielo para olvidar un poco el calor sofocante.

Esperando que le llegara su elixir estival, se observaba a sí misma. No sabía porque, pero se había cubierto con un vestido blanco de lino.
A su derecha había un grupo de turistas que charlaban airosamente, al otro lado una pareja mayor que casi no se decía ni palabra, pero con la mirada se lo decían todo, y un poco más apartado, un joven tomando una cerveza mientras tecleaba su portátil. Ella estaba feliz y relajada observando aquello que la rodeaba.

Finalmente el camarero le trajo su café con hielo, y a pensar del calor, le dedicó una sonrisa. De repente, pensó que aquello no tenía precio mientras vaciaba el sobre del azúcar en el café y lo removía con la cucharita. Lo hacía suavemente, mientras en el vaso, algún cubito de hielo desprendía gotas por el calor. El café entró dentro del vaso y el hielo se fundía de manera muy veloz. Continuó removiendo y al levantar el vaso, dejó marcado un círculo de gotas sobre la mesa.
Empezó a tomare la deseada bebida refrescante, y en el momento que tragaba el primer sorbo, notó como la mirada de alguien la repasaba de arriba abajo, ella como mujer notaba estas exhaustivas observaciones por parte de los hombres.
Cosas del destino, notó como una gota helada del vaso recorría su cuello y bajaba lentamente hasta colarse por el escote del vestido. Aquella mirada masculina siguió minuciosamente el recorrido de la gota.

Dejó el vaso sobre la mesa y observó al hombre que la miraba. Cosas de la vida, él se hacía el despistado, pero sabía muy bien que le había pillado la mirada. Agitó un poco el vaso y extrajo uno de los cubitos, con dos dedos. Se adentró en sus pensamientos y sin más demora, empezó a jugar con el cubito que se iba deshaciendo, le apetecía mucho para refrescarse. Primero se lo pasó por la punta de los labios mientras pensaba en sus cosas. De nuevo, notó como una mirada se incrustaba entre sus labios y el cubito de hielo. Entonces empezó a jugar con la atención del joven y se pasó el hielo por el cuello, suavemente, dejando que las gotas bajaran rápidamente por su escote, notando aquel frescor intenso en un día muy caluroso.
Al sentir esas gotas frías en el contorno de su pecho, la mente abandonó los pensamientos laborales y se dejó llevar haciendo volar su imaginación. Le gustaba ser observada por aquel joven que a su vez disfrutaba con todo aquel espectáculo. Aún así, jugó unos segundos más con el cubito en la boca y se lo tragó despacio. Luego, un sorbo más de café y…
Aquel era un juego que le hacía subir la adrenalina cada vez más, se estaba dejando atrapar por el momento. No pudo evitar dirigir la mirada directamente hacia el joven, que en un primer momento bajó la cabeza, pero acto seguido vio como la miraba intensamente. En ese punto, volvió a buscar un cubito en el vaso para seguir jugando y provocando. Todo aquello le parecía divertido y a la vez le excitaba.
Con el hielo en la boca, siguió con aquel juego perverso que el joven gozaba con gran detenimiento. Vio como él se excitaba de manera evidente, pero ya no podía parar. Se lo volvió a pasar por los labios, se le deshacía por el cuello y a continuación lo dirigía, el poco hielo que quedaba, al inicio de su escote donde una gota resbaló hasta el pecho. Totalmente deshecho, observó como ya no quedaba más hielo, el juego se había acabado...o no, quien sabe, porque las gotas de agua habían mojado su vestido de lino blanco y eso marcó de manera muy evidente, un pezón turgente.

Pero se quedó sorprendida cuando al instante, el joven pagaba la cuenta y se iba de la terraza.
Movida por la curiosidad lo intentó seguir. De repente, él se giró y la observó con detenimiento. Lejos de pararse siguió andando, cruzando una muchedumbre de turistas que ocupaban la acera. Ella topó con un hombre y cuando se disculpó pasó lo peor, ya no veía al joven, lo había perdido...
Su felicidad se desvaneció, se encontraba en medio de la nada y había perdido totalmente aquel joven que la miraba con deseo. Se puso nerviosa sin saber donde ir una vez pasara toda la muchedumbre de turistas. Siguió calle arriba sin saber que buscar. Miraba a ambos lados, pero nada... todo aquello se estaba convirtiendo en una calle sin salida.
Iba divagando por la calle. La expresión de la cara le había cambiado totalmente, ya no era la misma que jugaba en la terraza con los cubitos de hielo. Y después de 5 minutos caminando sin sentido, decidió que tenía que seguir con su plan inicial, relajarse después de tantas semanas intensas de trabajo, pero le costaba recuperar su aspecto inicial. Bajó calle abajo y algo le entró en la sandalia, se paró ante un portal para apoyarse y sacarse aquello que la molestaba.
De repente, la puerta se abrió y alguien la tomó por el brazo. Notó como toda la piel se erizaba al llevarla para adentro, la adrenalina le subía de nuevo cuando de repente notó como una presencia masculina la había hecho entrar dentro de aquel edificio de pisos antiguos con una entrada enorme. Levantó la mirada y vio las escaleras amplias típicas de un edificio de finales siglo XIX.
Él, la puso contra la pared fría y le susurró al oído: ¿es más fría la pared de mármol o el cubito que te has deshecho en los labios?. Automáticamente supo que era el joven que había observado en la terraza y había perseguido por la calle, a pesar de que su subconsciente ya lo había reconocido. Notaba sus manos delicadas como la tocaban, pero se sorprendió por la firmeza que mostraba en cada movimiento, cada caricia, cada provocación.

Estaba inmóvil dejándose tocar embriagada por el deseo, pero sabía que en cualquier momento pasaría a desenfrenarse. Notaba la respiración acelerada de él y como le abría el escote del vestido de lino. Contra la pared no se podía mover, pero estaba encantaba por notar como las manos se adentraban bajo el vestido y buscaban descaradamente sus pechos movidos por el deseo.
El ritmo era desenfrenado, no supo como pero le arrancó un primer suspiro en el momento que le tocó la punta del pecho con su dedo. Se movía mientras jugaba con el cuello y suspiraba a su oreja. Ella no se pudo reprimir y con un movimiento, hizo que su mano agarrase bien su pecho. Aquella situación los excitaba mucho, hasta el punto de perder el control.
La empotró contra la pared para que notara su erección hasta que ella se decidió a actuar. Movió las manos buscando sus pantalones que estaban cerrados por cuatro botones, desató uno, y otros dos los arrancó... consiguió adentrar la mano y rápidamente el miembro del joven estaba glorioso entre los dedos de ella. Aquello les producía mucho placer. Lo acariciaba y a cada nuevo movimiento de su mano, él se excitaba más y acariciaba con más ímpetu los pechos de ella, hasta que uno quedó totalmente a cuerpo descubierto.
Al notar como su pecho estaba a la vista del joven, se volvió y desató el cuarto botón que quedaba, provocando la visión de todo miembro. Empezó a jugar tocando la punta que parecía estar señalando directamente el sexo de ella. Y el joven se acabó de descontrolar al notar aquel movimiento e instintivamente le subió el vestido para dejarla a cuerpo descubierto. Retiró un poco la única prenda que le quedaba a ella bajo el vestido, y así iniciar un juego totalmente morboso en la entrada de aquel edificio.

Después de aquella jugada, ella notó como él la atrapaba más fuerte contra la pared y jugaba su última baza. Era un movimiento incesante, lleno de provocación. El sexo intentaba sin éxito penetrar, pero aquello todavía les reportaba más placer, más juego, más descontrol, más... De repente, unas llaves se escucharon como caían al suelo al intentar abrir la puerta, todo se paró. Él la cogió de un revuelo como pudo y corrieron por la entrada del edificio para esconderse dentro de un espacio que había a pie de la escalera. En la entrada ponía "Portería" y se mantuvieron en silencio con la respiración acelerada mientras escuchaban de fondo unos pasos que se perdían escaleras arriba. Unos segundos más y resoplaron a la vez.
No sabía cómo, pero ella se había quedado sentada sobre él, con la tensión del momento le había pasado totalmente inadvertido. Cuando todo volvió al silencio inicial, siguieron con su juego. Ella se empezó a mover notando como él rápidamente actuaba. De nuevo notaba su verga vigorosa y con ganas de acabar todo aquel juego.
Él tomó la iniciativa y la puso encima de la mesa del portero. Sin esperar decidió entrar, lo hizo de golpe para que tuviera un placer intenso. La mesa aguantaba los envites que ella recibía. La estaba empotrando. Primero eran pausados pero a medida que se repetían, eran más intensos y el mueble se empezaba a mover con insistencia, dando golpes contra la pared. Dentro del pequeño cuarto, las respiraciones iban a más y aumentando.
Ella gozaba de todo el placer e incluso se le escapó algún gemido. El joven no lo pudo evitar y le tapó la boca para no ser descubiertos. Los pechos de ella se rozaban por encima de la mesa, y a veces él intentaba cogerlos con la mano y apretarlos con fuerza para darle mucho más placer. El ritmo que llevaban era vertiginoso, toda la situación los había llevado a aquel espacio de placer.

El ambiente estaba totalmente cargado por el calor y el movimiento de los dos cuerpos. Ella consiguió ponerlo sobre la mesa para notarlo en todo su esplendor. Estaban en su punto máximo y notaba como le mordisqueaba los pechos que golpeaban su boca. No podía más y al final se soltó en una intensa oleada de placer que se desató después de un grito.

Estaba demasiado agotada y los dos empapados de sudor. Aquel no era el planteamiento inicial, pero el café con hielo había hecho bastante. Relajada, satisfecha y con la mente en blanco, dejó su planteamiento inicial para ir de copas y baile para otra ocasión, sólo pensaba en llegar a casa, ducharse y quien sabe que más...



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uuuuffffff, que rico morbo me generaste mujer, dichoso de leerte.

7/18/2017

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quote Falco1183:
uuuuffffff, que rico morbo me generaste mujer, dichoso de leerte.
Gracias por dedicar tiempo a leer la historia, pero debo hacerte una pequeña aclaración que igual se te ha pasado por alto. De mujer no tengo nada, aunque si mucho deseo por ellas.

Salu2 Falco.



Déjame acercar y recorrer tu piel

7/18/2017

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que bueno!!

7/21/2017

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parece irónico que el frío del hielo provocó altas temperaturas. Bien por el relato, colega.

7/21/2017

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asi que andas por aqui jugando con hielo ehhh, te hacia de vacaciones , no he podido terminar de leer el relato que voy con prisas , pero lo hare tomando un cafe un dia de estos, besos

7/22/2017

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quote volandoalto3:
=))=))=)) que bueno!!
Sospecho que las risas son por el amigo despistado.

Salu2.



Déjame acercar y recorrer tu piel

7/22/2017

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quote El_Cholul:
parece irónico que el frío del hielo provocó altas temperaturas. Bien por el relato, colega.
Hielo y cuerpo humano está repleto de reacciones curiosas, incluso a la velocidad que según donde se puede fundir.

Gracias por leer y comentar como habías dicho.

Salu2.



Déjame acercar y recorrer tu piel

7/22/2017

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quote laultimadelafia2:
asi que andas por aqui jugando con hielo ehhh, te hacia de vacaciones , no he podido terminar de leer el relato que voy con prisas , pero lo hare tomando un cafe un dia de estos, besos
Has visto, en silencio sin hacer ruido he dejado el blog aparcado hasta que me de otro arrebato para continuar, pero de momento me he pasado al lado oscuro y perversión del erotismo.
Tómate todo el tiempo que quieras a leer, esto seguirá aquí... y recuerda, al café que vayas a tomar, ponle hielo por si te entra la tontería como a la protagonista.

Bsos.



Déjame acercar y recorrer tu piel

7/22/2017