El Spanking y sus valoraciones  

rm_anjoamo56 59M
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1/20/2006 6:37 pm

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3/5/2006 9:27 pm

El Spanking y sus valoraciones

¡¡¡¡¡Cuidado con los Azotes!!!!!
Lo primero que debemos saber es la diferente composición del cuerpo humano: huesos, tendones, órganos huecos o vísceras, y los vasos sanguíneos.
1. En primer lugar los huesos.-al ser una estructura rígida pueden quebrarse, dando lugar a fracturas si empleamos un objeto rigido como por ejemplo un palo.
2. En segundo lugar las vísceras.-no resisten bien los golpes y se pueden reventar.Aún así, no será lo mismo el tórax protegido por las costillas que el abdomen que no tiene protección ósea. Aquí deberemos también tener cuidado con las arterias y venas, considerándolas como huecas, ya que se pueden romper y dar lugar a hematomas con facilidad.
3. En tercer lugar, los músculos que se caracterizan por su capacidad para estirarse y contraerse siendo una de sus características su fortaleza. Dentro de ellos, los glúteos será un lugar ideal para el azote ya que a diferencia de otros músculos están protegidos por gran cantidad de tejido adiposo que hace de almohadilla. Deberemos evitar los tendones, porque puede dar lugar a inflamaciones(tendinitis), que aunque se curan bien, en general, se reproducen también con facilidad. Por lo tanto, deberemos evitar azotar en axilas, hueco de detrás de la rodilla, talón y en general, en todas las articulaciones.
Por lo tanto, para un correcto azotado de toda la superficie corporal, hemos de adaptarnos a la anatomía de la región.
Así, por ejemplo, el bastinado(suplicio turco en que se azotan las plantas de los pies)y que se aplica con una vara, puede producir serias lesiones ya que la planta de los pies es muy sensible.
Es una estructura similar a la mano, adaptada para caminar, y que nos informa del suelo sobre el que caminamos, su inclinación, etc. Por todo esto, el instrumento adecuado para azotar los pies será una paleta, no una vara o una fusta. Que sea de 4-5 cms. de ancha, que no sea rígida para que se pueda adaptar a la forma del pie y no produzca lesiones en tendones ni articulaciones y se aplicará con una fuerza media-baja.
Continuando hacia arriba, pasaremos a la pantorrilla, sin tocar todo desde la espinilla a los tobillos. En la pantorrilla el castigo será muy similar al de la planta del pie, tal vez aumentando un poquito la fuerza aunque no demasiado, ya que tenemos los músculos que nos permiten ponernos de puntillas y mover el pie. Son músculos cortos, gruesos y potentes pero que tienen muchas contracturas y se pueden lesionar con facilidad.
pasando la rodilla, nos encontramos con el muslo, con potentes músculos para los que actuaremos igual que en la pantorrilla, ya que son fácilmente lesionables afectando al movimiento.
Después nos encontramos el culo y los genitales. En el culo, aparte de músculos potentes hay cantidad de grasa y ya hemos dicho que es la zona de azotamiento por excelencia. Los genitales son otra cosa distinta. Los femeninos se deberán tratar como a la planta del pie, y para los masculinos, el pene también será tratado como la planta del pie y los testículos como vísceras.

Un castigo adecuado para esta zona podría ser azotar con algo que pueda escocer o golpeteos suaves con una fusta acabada en una tira de cuero. Tener en cuenta que esa lengüeta de cuero no sea mayor de 15 cms. y aplicarla con intensidad muy suave.
Seguimos hacia arriba y encontramos la espalda, el tórax y el abdomen.
Tanto tórax con las costillas como la espalda con la columna vertebral, protegen a las vísceras internas. Se impone por tanto, castigo con materiales flexibles como palas de azotar, fustas, látigos con golpes suaves y secos a gusto de cada uno, ya que admite gran intensidad y bien es cierto que las marcas que pueden dejarse tardan en curar y pueden dejar cicatrices permanentes si nos excedemos.
En el abdomen, no se emplearan objetos rígidos ni semirigidos, empleando golpes suaves que abracen los flancos solamente.
En el tórax encontraremos los pechos o las tetillas en el caso de los hombres que es una zona que requiere un trato exquisito por su alta sensibilidad.
No es necesario aplicar una intensidad elevada en los golpes para un suplicio adecuado. Podemos dedicarnos a golpeteos pequeños, restallar látigos cortos o fustas directamente sobre el pezón.
En la cara, recomiendo solamente el abofeteado teniendo en cuenta que su función es mas la de humillar que la de producir dolor.
Tener encuentra que no todos los esclavos tienen el mismo aguante y por lo tanto hay que comenzar suavemente con pequeños golpes al principio para incrementar su intensidad según veamos a esa esclava/o determinado.
Empezar con cosas simples y sencillas para ir aprendiendo poco a poco.


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