En la Universidad  

ladiabla6969 61F
206 posts
7/21/2006 4:04 pm

Last Read:
9/27/2006 6:39 am

En la Universidad


Los días transcurren, lo cotidiano me hunde inexorablemente hacia una depresión.

Todavía tengo ganas de mirarme al espejo, como si buscase refugio, un aliado que me dé ánimo para transformar esta cara que tiempo atrás traslucía una imagen de mujer feliz y, por lo tanto, bella.

Decidí salir a la calle, como antes, dedicándome a la fotografía, que siempre me había gustado. El marco elegido para esa labor fue la Universidad. Proponiendo mis servicios para la elaboración de orlas de fin de curso. Gustó la idea y empecé a relacionarme con todo ese mundo de gente, llenos de vida e ilusiones. Lo ideal, como terapia no podía ser más acertada.

Mi compañero participaba a mi lado, pero cuando menos me lo esperaba, desaparecía sin explicaciones o, si me las daba, resultaban increíbles para esas ausencias tan largas.

Esperaba sola el final de una clase, cuando me di cuenta de que un chico joven, de unos 20 años, me miraba con descaro. A decir verdad no era guapo, tampoco feo. Con actitudes de hombrecito que, tan mal interpretadas, le hacían parecer una tanto ridículo.

-Tienes la espalda más bella que he visto en mi vida, me dice con toda tranquilidad, y dela misma manera le doy las gracias. La verdad es que mi blusita verde dejaba ver mi espalda sin señales de ningún tirante de sostén. Aquel día n lo llevaba puesto.

Hablamos de los que ambos hacíamos, dejando paso a nuestras vidas privadas. Le dije que vivía con un hombre desde hacía algunos años.

Era evidente que se había fijado en mí días atrás, haciendo su pequeña investigación porque su contestación fue que ya lo sabía y le daba igual y, como queriendo quitar importancia a ese hecho, me cogió la mano, sujetándola fuertemente para que no me soltara, y me robó un besos. Me pilló por sorpresa, y no pude por menos que sentir temor a que mi compañero apareciera, temor a sentirme observada, cuando quizás era eso lo que deseaba.

Todo fue tan inesperado, tan rápido, que me era difícil adaptarme a lo que en ese instante estaba pasando. A que yo era en realidad una mujer en busca de un ligue.

Al despedirnos, quedamos en que nos veríamos al día siguiente, en el parque frente a la Universidad. Pero antes me volvió a besar, asegurándose de aquella manera de que no faltaría a su cita.

Esa misma noche empecé a preparar mi plan, de lo que sería una aventura con ese hombrecito que, sin proponérmelo, llegaba a mí en el momento oportuno. Él era soltero, estudiante de administración, vivía con sus padres y una hermana pequeña. Me gustaba su voz cálida, sus ojos que, si bien eran pequeños, me miraban con un brillo especial. Era perfecto para lo que me proponía y no era otra cosa que poner en juego todos mis miedos, mis escrúpulos y hasta ese pudor que me causaba tantas frustraciones.
Al día siguiente, allí donde habíamos quedado, me esperaba. Fue verme y correr a mi encuentro, cogiéndome por la cintura y besándome las mejillas con ganas. Se lo devolvía espontáneamente. Era tan bello leer en su cara lo feliz que se sentía al verme. Me sentía halagada de causarle tal sentimiento.

Como dos enamorados, sentados en un banco, pegados, haciéndonos preguntas de todo tipo. Cesaban las preguntas por culpa de un beso, de una caricia.

A pocos metros vimos llegar a Joel, mi compañero. No me movía, tenía que seguir con mi propósito. Lucas se quedó con su brazo encima de mis hombros. Era su manera de decirle “es mía”.

Joel solo me dijo “vamos a casa”. Me levanté despidiéndome de Lucas con un “hasta luego” y, en silencio, llegamos a nuestro piso, donde me reprochó mi actitud, queriendo saber cuáles eran mis intenciones con aquel muchacho. Le contesté que solo era una amigo, no estaba dispuesta a poner fin a esa nueva relación, porque deseaba cambia mi situación de pareja, fuera como fuera. Nada podía hacerme volver atrás en mi decisión.

Aquellos besos y caricias recién estrenadas me gustaban, ma sabían a frecura; y el hecho de saberme deseada había despertado en mí ganas de volver a inventar una nueva forma de amor, aunque fuese ficticio.

Me lancé una tarde, a sabiendas de que, lo inevitable, sucedería. Aquel día me invitó a su casa, con el pretexto de conocer a su familia, lo cual no entraba enteramente dentro de mis planes, porque no quería tener nada que ver con ellos. Por suerte no había nadie en su casa, supongo que lo tenía planeado.

Me llevé una grata sorpresa viendo el buen gusto que demostraba la casa, no correspondía demasiado con este muchacho de aire un tanto descuidado.

Sentados en el sofá, me invitó a ver fotos de él y su familia, sus padres tenían muy buena facha. Me cogió dela mano, invitándome a seguirle a su habitación.

Dentro de ella, cerró con llave la puerta y me atrajo sin contemplaciones hacia él, dándome un fortísimos beso, seguido de caricias. Quitando los obstáculos que le impedían sentir el contacto con mi piel. Así no tardamos nada en vernos desnudos.

Su piel me resultaba extraña, recordándome la de algunos peces, por lo lisa y apretada al tacto. Nos convertimos en pocos segundos en una pista de patinaje. Nada adhería, piernas y brazos no conseguían movilizar nuestros cuerpos.

Me pegó a la pared besándome de arriba a bajo, me atrajo hasta el suelo, presionándome con fuerza contra él hasta hacerme daño. Me besaba con tantas ganas que fue fácil contagiarme. Empecé a sentirme fuera de control, borracha de sexo; las caricias alcanzaban una velocidad alucinante, hasta que me penetró.

Parecía imposible que mi cuerpo pudiera acoplarse al suyo. Todo lo mío era armoniosamente pequeño, delgado. Su cuerpo podía cubrir a los mujeres como yo, por eso, al tenerle encima de mí, me cortaba el aliento.

Me besaba con tanta rapidez que no tenía tiempo de saborear sus besos, quería tenerme totalmente bajo su dominio, como si temiese que me separara. No me gustó su sexo dentro del mío, o más bien, no me lo hacía a mi gusto, de modo que marqué mi cadencia, menos acelerada. Con ese toque de sensualidad que , más que por él, a mí me hacía sentir mucho más fuerte el menos movimiento. En un segundo me vi sentada sobre él, mirándome a la vez que me acariciaba los pechos y se los llevaba a la boca, mordiéndolos fuertemente. Me hacía más daño que darme placer.

Decidí olvidarme de todo aquello, poniendo el sexo como protagonista, utilizando mis dotes de hembra, con un macho torpe al que tenía que dirigir.

Esa medida no me llenaba, tampoco la cadencia, el olor que despedían nuestros cuerpos. Sin darme cuenta empecé a comparar su cuerpo con el de mi compañero. Nada tenían que ver. Lucas era fuerte, relleno, bastante armonioso, aparte de sus piernas un tanto cortas, pero era penoso comenzar a fingir placer cuando estaba comparando un hombre a otro, más aún, cuando me faltaba ese valor que todo lo hace incomparable.

Oigo entrar a alguien en el apartamento quedándome inmóvil. Lucas me tranquiliza diciéndome que es su hermana, y sigue haciéndome el amor con más intensidad que antes. Desde ese momento me quedo como un estatua dejándole disfrutar, sin concederle ninguna respuesta, deseando que no se alargase por más tiempo aquello que, para mí, estaba resultando desagradable.

Cuando, al fin, quedó satisfecho, me preguntó si había llegado al orgasmo. Le dije que no. Otro día tal vez.

vinoclarete 45M
54 posts
7/21/2006 9:40 pm

me lo he leido todo lo juro ..... y reconozco que aun el morbo que me provoca leerte...y verte como no.....con perdon y sincero que soy pero cuesta leer tanto en una pantalla....soy miope, gafotas, cuatro ojos, gafas de culo de vaso etc.etc...orgulloso uno que ahora con treinataytantos somos hasta interesantes....y guapo es uno eh.......de buen rollo todo reina no enfadar
besos y gracias por tu morbo escrito chata


ladiabla6969 61F

7/23/2006 2:55 pm

Sabia reflexión tuya, amigo mío, y que te agradezco muy sinceramente. Me ha permitido darme cuenta de que, mi desconocimiento de la técnico y uso de los blogs, ha hecho que llene el mio con textos larguisimos y hasta, algunos de ellos, dificiles de leer.
Tomo muy en cuenta tu comentario y trataré, de ahora en adelante, de hacerlo un poco mejor, aparete de que la sinceridad de ese comentario te acredita para considerarte uno de mis buenos amigos, si me aceptas.
Un beso y gracias nuevamente.
ladiabla6969


rm_mr_firefly 44M
8 posts
7/23/2006 3:50 pm

Oye, un muy buen texto.
Aquello de que "un clavo quita otro clavo" es sólo la excusa que nos ponemos para no solucionar nuestros problemas con la pareja.
Creo que tu relato lo refleja perfectamente, felicidades!
un beso


rm_matrix2K69 53M

7/23/2006 6:51 pm

Diabla69, imagine un final mejor, llenandonos de tu placer ... pues bueno, la proxima elige mejor (si es real) y si no lo es, no tengas culpa de ser sensual y sexy, deja que tu fantasia te embriague de placer


rm_medfor4 62M
4 posts
7/31/2006 5:24 pm

Tu estilo literario es bastante aceptable, yo no comparto lo del texto demasido largo al que hacía referencia "VINOCLARETE", lo tuyo es un RELATO CORTO con todas las de la ley. Yo no voy a entrar a valorar el significado del relato, que indiscutiblemente, se quiera o no, siempre hay algo de autobiográfico cuando se escribe y se cuentan o se narran cosas que tiene que ver con la vida de las personas. En tu caso, sea cierto o parecido, es un relato bonito, bien orquestado y con ciertos enigmas que dejas entrever para el lector, yo particularmente estoy de acuerdo con la actitud de la mujer del relato, "si no tienes pan en casa, mejor buscarlo fuera", aunque a veces nos sobra el pan por que ya no le encontramos el buen sabor de antaño.Diabla, yo no quiero hacer desde aquí un comentario de texto, es evidente que puede parecerlo, pero nada más lejos de mi intención...tan sólo, quiero decirte algo más, para ser la primera vez que me meto en estas páginas y para ser tu de las primeras personas por las que me he interesado, la verdad es que quedo bastante satisfecho con esta primera aproximación.
Sigue haciendo lo que más gustes y lo que más te plazca porque la vida hay que vivirla, pero como bien decía Sukarno: Vive y deja vivir.
MUchos besos, dignos, castos y puros... pero endiablados.


67ike04 50M

8/1/2006 11:22 pm

Uff, vaya racha escritora.
Todos, los he leido todos, y que descubrimiento tu página, ya me tienes fijo, seguro.
Me gusta como has contado las historias, todas distintas pero todas geniales.
No es una amenaza, pero volveré.
Un besito, Ike.


Become a member to create a blog