Recordando a Sara  

Tigre_Grr2006 68M
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5/21/2006 5:52 pm

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1/11/2007 8:02 pm

Recordando a Sara

Sara era un chica que conocí de una manera fortuita, en cierta ocasión, allá en los tiempo de la preparatoria, 17 o 18 años tendría su servidor, uno de mis mejores amigos, Gustavo, me invitó junto con otro compañero, Juan, de los que siempre andábamos juntos, a salir con unas amigas que conoció, me preparé, perfumé y pasé por mis amigos para después recoger a las chicas.
Cuando llegamos a la cita, ¡oh! sorpresa, la chica que se supone me tocaba a mi, no llegó, su familia no le dio permiso de salir. Como el del vehículo era yo, se me hizo que sería incorrecto, muy mala onda, dejar a mis “cuates” a la deriva, y prestarles el auto, tampoco era opción, la bronca en mi casa si llegaba sin el auto hubiera sido mas o menos interesante, así que les dije: “No hay problema yo voy con ustedes y hagan de cuenta que no estoy, por este día seré Jaime”, nombre coloquial que le daban y le dan a los choferes.
Así que enfilamos al cine, compramos las entradas y nos instalamos en la parte alta del lunetario, lugar que por ser entre semana se encontraba prácticamente vacío y bastante falto de iluminación, lo que lo hacía ideal para los escarceos amorosos, fin último de la salida con estas chicas.
Yo quedé sentado en la butaca que esta junto al pasillo, junto a mi, mi amigo Juan, junto a él su cita, Sara y junto a ellos Gustavo y su cita, no paso mucho tiempo para que los besos y caricias empezaran a darse en los asientos junto al mío, cosa que me distraía, y ya que lo único que podía hacer era ver la película o excitarme en tercera persona si estaba al pendiente, decidí cambiarme tres filas más arriba.
Ya instalado me dedique a ver la mentada película, pero de vez en vez mis ojos paseaban por los asientos ocupados por mis amigos, curioso que es uno, y en más de una ocasión observé que Sara dirigía su mirada al lugar donde yo estaba dedicándome una sonrisa.
La salida concluyó y cumpliendo con las labores de Jaime, repartimos a las muchachas a sus casas y a mis amigos a la suya.
Todo hubiera terminado ahí, pero resultó que la chica que salió con mi amigo Gustavo le llamó para decirle que Sara quería que saliéramos nuevamente pero ahora ella quería que yo fuera su pareja, Gustavo me lo comentó y como en verdad todos éramos amigos, a mi se me hizo que no estaba bien que yo le bajara la cita a Juan, en fin que después de discutirlo decidimos hablarle a Juan y plantearle el asunto, si él no objetaba, pues la cita se concertaría. Juan no tuvo ningún problema y me dijo adelante, así que pues nos citamos, salimos primero los 4, Gustavo, su chica, Sara y yo, y después solamente Sara y yo, siempre en nuestras citas terminábamos con los juegos propios de la edad, besándonos como si quisiéramos tragarnos uno a otro, yo acariciando sus senos y sus piernas y ella disfrutándolo, nunca llegamos a más.
Sin embargo en una de las citas fuimos a tomarnos un café a un lugar que me habían contado que tenia reservados y poca luz y que era un sitio excelente para darnos un agasajo mayúsculo, ¡me tomaron el pelo como a un chino!, nada de lo que me habían contado era cierto, era un café normalito, normalito, pero ya estábamos ahí, así que cuando menos tomarnos un café y después tratar de buscar un sitio más propicio.
Esta situación propició que empezáramos a platicar de una manera más personal, no en el sentido sexual, sino de nuestros gustos y nuestras aficiones, y la pregunta ¿tú escribes?, se presentó y me dijo, sí, me gusta escribir, pues a mi también le conteste, de ahí continuamos conversando cada vez de una forma más y más amena, se nos pasó la tarde y al darnos cuenta ya era hora de regresarla a su casa, ese día no hubo agasajo, pero descubrí lo que se encontraba dentro de esa chica y fue mucho más estimulante.
Sara me obsequió con algunos de sus escritos, los he guardado junto con los que yo mismo he realizado a lo largo de los años, quisiera presentarles uno de ellos:

Ausencia

Quién me diera tomar tus manos
Para apretarme el corazón con ellas,
Y besarlas, besarlas, escuchando,
De tu amor las dulcísimas querellas.

Quién me diera sentir sobre mi pecho,
Reclinada tu lánguida cabeza,
Y escuchar como errantes tus suspiros,
Tus suspiros de amor y de tristeza.

Quién me diera pasar casto y suave,
Mi cariñoso labio en tus cabellos,
Y que sintieras sollozar mi alma,
En cada beso que dejara en ellos.

Quién me diera robar un solo rayo
De aquella luz en tu mirar en calma
Para tener al separarnos luego
Con que alumbrar la soledad de mi alma.

Quién me diera ser tu misma sombra
El suspiro ardiente que tu rostro baña
Y por besar tus ojos celestiales
La lagrima que tiembla en tu pestaña

Y ser un corazón todo alegría,
Nido de luz y de divinas flores,
En que durmiera tu querida alma,
El sueño virginal de sus amores.

Pero en su triste soledad el alma,
Es sombra y nada más sombra y enojos
Cuando esta noche de la negra ausencia
Disipara la aurora de tus ojos
.



ATERCI0PELADA 47F

5/22/2006 12:23 am

Tigre, que hermoso poema nos compartes de Sara, y bueno, al menos no te quedaste con las ganas de salir con ella y darle sus besitos ejeleee pilluelo . Y respecto a que te gustó más su interior creo que asi debe ser en todas las personas siempre y cuando sean libres de compromisos jejeje. Muy linda anécdota y me hiciste viajar a través de tu relato desde el cine hasta ese café donde descubriste a la verdadera belleza de Sara
Atercio*


Tigre_Grr2006 68M
2209 posts
5/22/2006 7:43 am

Aterci0pelada, Alma Bella, pues sí, con ella sí tuve el placer de besar sus labios y acariciar su cuerpo joven, pero como tú lo dices, también tuve el maravilloso placer de poder acariciar su alma y eso fue lo que la ha hecho permanecer en mi mente y mis recuerdos

Vlad, amigo, "mi Vampiro Favorito", ser un caballero, pues me esfuerzo, cuando menos lo intento, y yo espero que en alguna medida lo logré.
Por desgracia mi relación con Sara terminó abruptamente, no hubo pleito, no hubo despedida, simplemente le perdí la pista, ya pasados los años me di cuenta del tesoro que perdí con ella pero ya ni remedio, ahora tengo su recuerdo y sus versos que atesoro.


BAMBINABELLA3 47F

5/22/2006 11:29 am

Tigre...mi estimado...que agadable entrar a tu espacio y leer alguna vivencia tuya, contada de tal forma que me la imaginé tal cual, que épocas aquellas de preparatoria no?...el cine, el café...una buena charla, porque no lo "agasajos" y esto...los poemas...ahora que hago memoria, jamás conocí a alguien que me dijera en áquel entonces que "escribía", siendo franca, me hubiera gustado conocer a alguien con esa sensibilidad especial, un don en algunos..

Feliz de leerte...

Un abrazo regio para tí...

Bamb

♥ BAMBINABELLA3®♥


ali_gza 41F

5/22/2006 2:23 pm

Que hermoso poema has compartido con nosotros, realmente bello y que bueno que te permitiste descrubir a otra Sara mas allá de la relación que estaban teniendo en ese momento, porque tal parece que por eso ella ha sido importante o trascendental en tu vida...

Ali


Tigre_Grr2006 68M
2209 posts
5/22/2006 8:07 pm

BambinaBella, es mucho más agradable bella amiga, el tener tu presencia y tus palabras, tienes razón bellos tiempos aquellos de estudiante , los amigos, las amigas, las travesuras que se te ocurrían hacerle a los maestros, los primeros amores y los primeros desengaños, todo con la alegría e insensatez de esos momentos.
De seguro alguno de tus compañeros escribía, pero en esos tiempos no es fácil animarse a decirlo, por aquello de la burla de los demás.
Nuevamente agradecido, un beso con todo mi cariño
Tigre Grrrrrrrrrrrrrrrrr

Ali, eso es definitivo, si conservo a Sara en mi memoria es por esa tarde en el café y por los versos que me regaló.
Muchas gracias por tu nueva visita, siempre me dará mucho gusto verte pasear por este rincón, que es tan tuyo como mío
Un beso con todo cariño
Tigre Grrrrrrrrrrrrrrrrr


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