Fantas  

truelight_paris 48M
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11/20/2005 4:53 am

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3/5/2006 9:27 pm

Fantas


Nos cruzamos por la calle. Perfectos desconocidos, pero tus ojos se clavan en los míos y los míos no saben dónde mirar ya que no sean los tuyos.
Bajo los ojos, surje tu sonrisa que muestra y humedece tus labios. Nos paramos, en medio de la calle, y sonreimos al mirarnos.

Parecemos no entender nada, y sin embargo entenderlo todo. "¿Dónde ibas?" Sin camino definido. "¿Tienes prisa?" Ninguna, la vida se ha parado y no quiero retomar el reloj en todo el día.
Te acaricio las mejillas, dulcemente pero con decisión. Apoyas tu cara en mi mano y ronroneas como un gatito, mimosa pero con las uñas afiladas y dispuesta a utilizarlas...

No hablamos, porque no nos hace falta. Seguimos sonriendo, y entendiendo. Acercas tus mejillas a las mías, te rodeo con mis brazos y notamos el calor de nuestros cuerpos. Durante 5 minutos somos una isla en medio de la acera transitada de las 11:30, entre bancos y cafeterías. Todo pasa a nuestro alrededor, nadie pasa por nosotros, que respiramos nuestro abrazo, intenso, firme. Nuestro abrazo que pregunta y que responde, que conecta nuestros cuerpos y establece reacciones, que activa nuestras químicas. Que sube 10 grados la temperatura de esta fresca mañana de otoño.

El abrazo se relaja, y nos miramos de nuevo. Esta vez nuestras caras están tan cerca que el magnetismo de tu boca no deja alejarse a la mía. Nuestros cuellos giran levemente para dejar que el contacto sea pleno... mis labios llegan suavemente y apenas rozan los tuyos. Nuestras lenguas salen discretas, milímetros entre ellos, se encuentran y degustan con paciencia, los labios por completo, las comisuras, el interior, el principio de los dientes.

Sabes a chicle de menta, yo a colgate con reminiscencias de café con leche. Nos atrae el sabor mutuo, tanto que nuestras lenguas se aventuran en la oscuridad de la cueva que se abre tras los dientes.
Sube el calor, sube la pasión. Mientras nuestras manos no quieren ser sólo espectadoras. El abrazo se ha convertido en una caricia que medio masajea. Tus manos en la parte baja de mi espalda, las mías en tus caderas.

Aunque no nos importa en nuestra isla de la acera, de repente abrimos los ojos y vemos decenas de personas pasando alrededor. Pero curiosamente miramos en la misma dirección, justo hacia ese hotel, el que nos pilla tan cerca que nunca hemos entrado (¿quién puede recomendar un hotel cerca de su barrio? ).

Nos miramos de nuevo... y nuestras manos se unen caminando hacia el semáforo que nos separa de una H azul que hoy nos parece el anuncio de una maravillosa y sorprendente aventura...

¿Quieres saber cómo sigue? Sólo tienes que pedirlo... no lo tengo escrito, pero lo conozco... si te interesa.

Puedes mandarme un mensaje a mi cuenta, o buscarme en el mismo truelight_paris de hm.

¿Eres tú esa chica, la que estará en esa acera?
Besos!
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