Exhibicionismo light II  

rm_riosincauce 57M
0 posts
8/24/2006 3:23 pm

Last Read:
10/31/2006 10:18 pm

Exhibicionismo light II


El nudista "pudoroso"

Comprenderán que --gracias a que viajo bastante-- me paso mucho tiempo en el agua o cerca de ella, sobre todo en aquellas regiones rurales donde las mujeres acuden al río o a los canales a lavar ropa y los varones a bañarse. Lo bueno es que éstos llegan generalmente al atardecer y las mujeres a cualquier hora, incluso muy temprano.

En una ocasión en que fui a un río de aguas claras y frescas (pero no muy frías), para bañarme y exhibirme, encontré el lugar casi desierto. Pero había una familia lavando ropa: una señora de unos 40 años, casi completamente vestida, su hermana de unos 25, y dos hijos, un chico de unos 15 (en ropa de baño) y una chica de unos 10 (en calzoncito).

Lo pensé un poco y me decidí. Me saqué toda la ropa, la escondí bajo unas piedras y luego me metí al agua más arriba del grupo, nadando río abajo para pasar frente a la familia. No entendí bien que decían, pero por el tono era algo entre el asombro y la risa.

Marchaba bien el asunto, así que unos 20 metros más abajo salí del río dándoles las espaldas y --para hacerla más larga-- no volví de inmediato, sino me puse a nadar un poco en una poza que allí había. Su atención me hacia gozar.

Unos minutos después, salí otra vez del agua, con las manos sobre mis "vergüenzas", como si recién advirtiese que ellas estaban allí. Tenia que pasar a su lado para volver a donde estaba mi ropa, de modo que me puse a caminar --actuando la farsa del pudor--, con la cabeza baja y sin levantar para nada las manos.

Mirándolas sólo con el rabillo del ojo, pude advertir que sólo tres me miraban. La dama de mayor edad, al parecer molesta, lavaba y lavaba volteada hacia el río. Los dos muchachos y su tía me miraban y parecían discutir.

Ya cerca de ellas, la situación se puso linda porque la tía, que ya se había quitado el sostén, dijo:

"--¡Qué tanto, yo también me lo saco¡"--.

Y se despojó del calzón, quedando únicamente con una enagua casi transparente, que sólo la tapaba de la cintura a los muslos. (Estas imitaciones son las que me hacen más feliz como exhibicionista).

Ella estaba claramente "húmeda" y, si no hubiese sido por la presencia de la señora mayor, el asunto fácilmente hubiera terminado con un glorioso y salvaje metesaca.

Yo ya estaba arrepentido de cubrirme, cuando escuché que algo decían como dirigiéndose a mí.

--¡¿Qué dicen?-- les pregunté.

--"Ella dice --contestó el muchacho, señalando a su hermana-- que sólo se le ve por atrás".

No esperé más y levanté las manos, diciéndoles:

--¿Así quieren verme?

Rápidamente, mi pene pasó de una semierección gozosa a una erección completa, mientras la tía y el joven reían, gozando como yo. Y la niña abría unos ojos más grandes que mis bolas,

Victoria completa. (Como exhibicionista, claro, y de eso se trata en estas líneas). Volví a donde estaba mi ropa…. y la rica masturbada que me dí hasta ahora la recuerdo.

Este fingido pudor también lo utilizo cuando soy "sorprendido" desnudo en cualquier ocasión, pues debe tenerse en cuenta que el prestigio cuenta: si uno tiene fama de persona correcta y recatada, tendrá más oportunidades de hacer exhibicionismo. Y viceversa, si a uno lo toman por un desvergonzado menos podrá hacerlo y menos respuestas amables o risueñas tendrá.

Como buen exhibicionista, preparo bien estas situaciones y siempre puedo ofrecer de inmediato justificaciones aceptables y respaldadas por hechos. Pero después, --pasadas unas horas o unos días-- es mejor callar sobre tales incidentes, a menos que la dama que nos vio sin ropa pida explicaciones o --cosa más frecuente-- lo comente risueñamente y nos asegure que no hay problema, que no nos preocupemos.

Nudismo con permiso

Es también muy gratificante pedir permiso para desnudarse. Naturalmente, esto no funciona, no produce excitación ni placer, en una sauna, un campo nudista u otro lugar donde muchos están desnudos. Lo más erótico es hacer lo prohibido, en este caso porque --aunque nos den el permiso-- imponemos una situación inusitada y normalmente no aceptada.

Entonces, ya el sólo hecho de pedir permiso es excitante. Aunque nos lo nieguen, ya hemos gozado. Y si nos lo dan, también gozaremos, pues tendremos una amplia gama de posibilidades: desde la desnudez sólo insinuada hasta actitudes muy atrevidas.

Al saber escoger bien el público, el lugar y el momento, rara vez me han negado tal permiso, sobre todo si previamente he entablado --como señalé más atrás-- alguna conversación con la o algunas de las damas presentes.

Así, luego de hablar del calor reinante, de lo lindo del lugar, de lo frescas (o cálidas) que están las aguas, etc., esbozo la mejor de mis sonrisas y --con la mayor cortesía-- digo por ejemplo:

--Disculpen, ¿les molestaría si me baño desnudo?

O bien:

--¿Saben? No he traído traje de baño. Espero que no les moleste si me baño desnudo.

La falta de respuesta no me amilana, pues no necesariamente significa rechazo, sino es causada por lo inusual del pedido. Insisto, argumentando que ya me falta el tiempo para traer una ropa de baño o ir a otro lugar. O me refiero al calor o al hecho --generalmente verdadero-- de que me encuentro de viaje y no tengo otro sitio donde bañarme.

Sólo en una ocasión, dos chicas muy jóvenes --que ya estaban por retirarse del río-- me dijeron con tono enojado: "¡Báñese como quiera¡" Y se fueron.

Y en otra ocasión, cuando ya las damas me habían autorizado a bañarme desnudo en una poza termal, el esposo de una de ellas me dijo enojado: "¡Cómo se va a bañar desnudo aquí, donde hay mujeres y niños¡" Le hice caso, regresé al vestidor, me puse un slip y le pregunté:

--¿Así está bien?--

Como dijo que sí, ya no pudo protestar cuando la prenda se volvió transparente al mojarse. Y tuvo que tragarse su enojo, pues su esposa, sus hijas y otras damas --a las que previamente me había ganado haciéndoles varios servicios-- se divirtieron mucho y terminaron sacándose los sostenes y mostrando los pechos.

Una variante de esta modalidad es estar ya desnudo bajo el agua cuando llega(n) la o las damas. (Por precaución, hay que tener siempre algún calzoncillo barato escondido bajo el agua, de modo que si hay problemas, uno se lo pone y "aquí no pasó nada").

Compartir el mismo lugar facilita la plática, de modo que luego de cruzar algunos saludos y frases amables, espero que se metan al agua, se pongan a lavar o descansen a la orilla. Entonces, aparentando vergüenza, les digo algo así como:

--¿Saben? Yo creí que este lugar era solitario y me estoy bañando desnudo. Espero que no les moleste--.

O bien:

--Yo creía que nadie venía por aquí. Espero que no les moleste que me esté bañando así nomás--. (No sé por qué en algunos países la frase "así no más" significa "desnudo" o "desnuda").

Con excepción de una vez en que una señora agarró sus cosas y se fue más lejos, la forzada e inesperada compañía de este modesto servidor desnudo ha sido aceptada por todo tipo de damas.

Claro que en algunas ocasiones la situación se pone ligeramente tensa y hay que manejar el asunto con mucho tino, aunque sin dejar de exhibirse (pues para eso estamos).

Las respuestas obtenidas en mis exhibiciones de esta modalidad han variado desde las más corteses ofertas de irse ellas a otro lado, hasta las más inesperadas, como esa vez que me ofrecieron un traje de baño para que me lo pusiese (me fue difícil rechazarlo y tuve que mencionar recomendaciones sanitarias al respecto).

En estos casos favorables, no tardan en llegar las sonrisas cómplices, las risitas, las bromas suaves o picantes, las preguntas de cómo es la ciudad o cómo se bañan las damas en las ciudades y en el extranjero, etc. Todo esto mientras uno, con el pretexto de enjabonarse y restregarse, puede también hablar de cosas excitantes y exhibirse en varios grados de atrevimiento.

Claro que a veces las atrevidas fueron ellas y se ofrecieron a enjabonarme las espaldas, o se metieron al agua y me pidieron que les enseñe a nadar, o me dijeron que debía tener cuidado con el desnudo porque eso excita mucho a una mujer. (El desenlace feliz de estos casos rebasa el tema y se los contaré en otra ocasión).

Algo similar sucede por el camino lento del nudismo con permiso, en el cual llevo algo de ropa para lavar. Bastan un par de camisas, dos camisetas o cualquier cosa. Primero pido permiso o un espacio para lavar, lo que nunca es negado.

La cercanía que esto produce con las otras lavanderas aumenta cuando les hablo de mi familia y hasta les muestro fotos. Así, --después de poner a secar mi ropa-- nunca se oponen a que me bañe allí mismo y hasta me lo sugieren ellas mismas.

La lentitud consiste en que me meto al agua llevando puesto un short o calzoncillo y me baño así unos minutos, mientras seguimos conversando. La sorpresa para ellas llega cuando, conservando medio cuerpo bajo el agua, me saco de pronto la prenda y me pongo a enjabonarla, diciendo:

--¡Casi me olvido¡ También tengo que lavar esto--.

O bien:

--No me miren, por favor, que tengo que lavar mi short--.

Pocas cambian de actitud y se callan. La mayoría se ríe y sigue lavando, conversando y mirando como antes, colaborando incluso conmigo cuando les pido que me tiendan a secar la prenda ya lavada. La excitación mayor la logro cuando les arranco sonrisas de complicidad, risitas y bromas, que aumentan mientras salgo del agua "así no más", me visto y me despido.

Y hasta consigo que alguna o varias de ellas --apenas me alejo y me quedo oculto-- se bañen igualmente calatitas o sólo con sus calzoncitos, que nos les tapan casi nada. (Esto se los contaré cuando les refiera mis experiencias de "voyeur").

Final feliz

En suma, creo que el exhibicionismo no es una "desviación", sino una variante sexual tan legítima, placentera y saludable como las otras. Causa excitación y placer por sí misma, aunque --claro-- puede combinarse con varias actividades. Y no consiste sólo en mostrar los órganos genitales, sino más bien en entablar una relación erótica visual utilizando la propia desnudez parcial o completa.

Espero que estas mis experiencias les hayan gustado y les sirvan para poder practicar o mejorar tan hermosa actividad sexual y vital.


Become a member to create a blog