Eres mi fantasia sexual.  

rm_nomar620328 54M
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4/15/2006 8:16 pm

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5/27/2007 7:20 pm

Eres mi fantasia sexual.


Hola, bella mujercita; el presente relato quiero dedicarlo precisamente a ti, eres tu quien me inspira a escribirlo, se que es muy difícil definir todo el caudal de sensaciones eróticas que tu sensualidad puede provocar en mi, así que espero seas benévola, préstame algunos minutos de tu tiempo y permíteme susurrártelo suavemente a tu oído, espero poder transmitirte todo el ardor que me invade en este momento al fantasear un encuentro contigo; anhelo fervientemente, sin resultar pretencioso que al recorrer sus líneas lo disfrutes y anhelo fervientemente lograr encender tu instinto así como la llama de tu deseo.



Tal y como lo acordamos nos encontramos en un bar de esta Ciudad de México, impaciente te veo aparecer, te identifico por la indumentaria que como habíamos planeado portas: una blusa obscura semitransparente abotonada al frente, esa maravillosa falda negra de amplio vuelo que aborda el inicio de tus rodillas, las medias de red resaltan el erotismo de tus piernas y tus pies lucen preciosos en ese bellísimo calzado descubierto que portas. Te saludo con un beso en la mejilla, me estremezco al sentir la calidez de tu piel y te suplico que tomes asiento. Estamos de acuerdo en que ambos hemos dejado fuera de ahí, y por toda la noche, cualquier inhibición, atavismo o perjuicio, y permitiremos a nuestros cuerpos expresarse de manera libre, liberando totalmente nuestros instintos, imaginación y fantasías eróticas; preocupándonos solamente por disfrutar el momento. Ordenamos nuestras bebidas, no alcanzo a escuchar tu petición, y yo ordeno un vodka-tonic; llega el camarero y nos encuentra disfrutando nuestra conversación e intercambio de ideas; así llega a nuestros oídos los acordes de aquella pieza musical; aunque considero que no soy muy diestro para el baile, será un magnifico pretexto para que comience la comunión de nuestro erotismo, así que me permito invitarte a bailar, te tomo por el brazo y nos conducimos al centro del salón; así tengo el primer contacto con tu cuerpo, tomo tu mano y con mi brazo rodeo tu cintura, adivino tu piel bajo la transparencia de tu blusa así como también veo el inicio de tus senos y el oscuro sujetador; gradualmente mis manos comienzan a recrearse recorriendo tu talle, es maravillosa la sensación de adivinar tu cuerpo, puedo tocar tus axilas, se adivina gran tersura en la tela que las cubre, siento tu pecho tocando contra el mío, el ritmo de tu respiración se vuelve mas agitado y nuestros cuerpos continúan comunicándose su movimiento. Después de algunas copas, de nuestra charla y algunas piezas musicales, encuentro tu cuerpo mas sugerente, mi cabeza ha tenido ocasión de descansar en tu hombro, mis labios se han acercado a tu oído y mi lengua lo ha invadido; también he tenido oportunidad de recorrer mi boca en tu cuello, en tu nuca, el perfume que percibo es exquisito y hace agitar mi respiración; mis manos han buscado explorar tus pechos, por sobre la tela he tocado tus erguidos pezones, de ahí he continuado por tu vientre bajando por su contorno suavemente y postrándose muy cerca de tu monte de Venus, siento el calorcito que emana y me recreo acariciando por sobre la falda, nos agitamos y en ese instante de erótica desesperación mi mano se introduce por tus piernas bajo tu falda, lo que para mi era erótico desde un principio, ahora se transforma en gloria, siento el palpitar de tu piel bajo los orificios de las medias, las acaricio y siento el liguero que las sujeta, con la otra mano acaricio toda esa indumentaria por encima de tu falda; al fin mi otra mano ha logrado deslizarse suavemente hasta arribar a sentir la humedad de tu vagina, adivino el encaje que la cubre y me recreo tocándola, sintiéndola, adivinándola bajo tu calzón; mi dedo quisiera romperlo e introducirse suavemente en tu calida cavidad, sin embargo habrá que dejar esa delicia para mas tarde; por ahora mi mano vuelve a descender por el interior de tus muslos, para acariciarlos reclamo a tus piernas que se abran un poco, es delicioso saborear como mi mano se desliza por ellos y como puede viajar hasta tus rodillas, las que aprieto suavemente recorriéndolas hasta alcanzar tus gemelos y la parte baja de tus piernas; he llegado hasta tus tobillos y mis dedos juguetean para acariciar ahora tu pie por el arco, te ruego cruces una pierna para que sea mas fácil seguir jugueteando con tus pies, para mi es muy erótico sentir tan sensible parte de tu cuerpo a disposición de mis manos mis dedos acarician los dedillos de tus pies y se introducen entre ellos, cuanto anhelaría despojarte del calzado para besar tus pies, pero también ello acontecerá mas tarde. Tu pierna permanece cruzada y ahora te suplico me permitas colocar mi cabeza en tu regazo, siento tu respiración en tu vientre, con una mano discretamente bajo unos centímetros tu falda, desabotono un botón de tu blusa discretamente y busco con mi boca tu ombligo, comienzo a acariciarlo con mi lengua descubriendo con ella todo su contorno, así también chupo y doy pequeños mordiscos a todo tu vientre; por sobre tu falda ahora que lo tengo tan cerca beso tu monte de Venus, inhalo su esencia, desciendo furtivamente mi cara por tus piernas, repartiendo en ellas suaves mordiscos, beso anhelante y encendido tus rodillas y mi lengua acaricia los orificios de tus medias.



Ha comenzado otra melodía, apuramos desesperadamente nuestras bebidas, y llenos de pasión y deseo nos acompañamos a bailar la pieza; ahora ya hemos tenido la oportunidad de explorarnos mutuamente, he comprobado las partes encienden tu erotismo y durante los bailes las estimulo arrancando algunas miradas de curiosidad y envidia a los asistentes. La pieza que escuchamos es una norteña, mi pierna se introduce firmemente entre las tuyas y puedo adivinar tocándola directamente tu vagina, firmemente mi abrazo te acerca a mi, siento tu aliento cerca de mi pecho; agitadamente seguimos el ardiente ritmo de la tonada mientras mis sentidos se encuentran embriagados con el erotismo de nuestras caricias y nuestros cuerpos, tu falda ante la invasión de mi pierna se levanta, dejando muy al descubierto tus piernas; la prudencia no puede inhibirme y con una de mis manos presiono tu nalga, eso me gusto muchísimo; trataste de impedirlo, pero no te fue posible, ahora pareces aceptar las furtivas caricias que en tal región te proporciono, adivino bajo la tela de tu falda el encaje y el perímetro de tu pantaleta y no puedo dejar de describir que una vez mas sientes la erección de mi pene, que durante toda la velada no ha dejado de desearte, inclusive al terminar la música te pido que aguardemos para que la excitación que en mi provocas descienda y deje de ser evidente. Durante otra melodía me das la espalda y balanceando sensualmente tus nalgas las acercas a mi inclinándote hacia adelante; mi pene se estremece al sentir el volumen de tus asentaderas y movemos conjuntamente nuestras caderas al compás de la música, tu empujando hacia atrás y yo hacia delante; en tal posición arribamos a nuestra mesa en la que acordamos nuestra inminente retirada del lugar. Te levantas y vas al tocador, me fascina admirarte contoneando tus caderas y embelesado admiro esas hermosas nalgas y tus piernas; una vez que regresas me percato que traes algo en tu mano izquierda, la que acercas discretamente a mi boca, es tu calzón, rojo como la pasión que nos embriaga, anhelante te lo arrebato y sin pensarlo lo sostengo cerca de mi nariz y mi boca durante algunos minutos, desesperadamente inhalo tu esencia y el delicioso sabor de tu erotismo y te suplico desesperadamente abandonemos el sitio.



Al subir al automóvil abro la portezuela y cuando te veo subir admiro un erótico triangulo oscuro en el interior de tus muslos, me excita imaginas que tu panocha esta desnuda ofreciéndose a mi, al placer que pueda proporcionarle. Al subir acaricio exquisitamente todas tus piernas me fascina recorrerlas totalmente, subo hasta la parte interior de tus exquisitos muslos, ahora siento los desnudos vellos de tu vagina y uno de mis dedos delicadamente la invade, recoge tu humedad y lo dirijo a mi boca, sabes deliciosa, el néctar que te lubrica es exquisito. Durante todo el trayecto escucho tu agitada respiración mientras mis manos y dedos no dejan de extasiarse con tus piernas y hermosa panocha; al fin nos encontramos en el umbral del Motel, meto el carro hasta el garage de la habitación y después abro tu puerta para que desciendas, lo que no ocurre, ya que ahí mismo, en tu asiento arremango tu falda y mi lengua invade desesperadamente tu vagina, mi nariz frota con tu clítoris, inhalando tu aroma cachondo, mientras tanto mis manos acarician tus senos y furtivamente te despojo del brassiere y bajo la transparente blusa tus pechos brincan anhelantes, resaltando la oscuridad de un desafiante y erecto pezón; después de esa caricia te ayudo a bajar del auto y subir las escaleras de la habitación; tu caminas delante de mi y no puedo resistirme al espectáculo de tus nalgas desnudas, las agarro y vuelvo a recorrer todas tus piernas ahora por atrás; al fin estamos dentro del cuarto, nos abrazamos y comunicamos nuestros alientos en un profundo beso, nuestras lengua se entrelazan mientras nuestras manos, una vez mas, exploran nuestros cuerpos: siento tus chiches atrapadas bajo la blusa, la que desabotono y quito para dejar tu torso desnudo, así te pido bailes para mi, que sensual es tu contoneo, eres maravillosa y exquisitamente erótica, tus senos bailan deliciosamente, la forma en que levantas y vuelves a bajar tu falda presumiendo tu peludo conejito es excitante, tus piernas adornadas por las medias de malla y sostenidas estas por ese liguero tan lindo hace que mi verga se hinche, ya no puedo mas y me despojo de la ropa ataviaba mi cuerpo, ahora te acercas a mi y tocas mi pene; me arrodillo frente a ti, como un tributo y agradecimiento por la sensualidad y erotismo que irradias, con mi boca mamo tu ombligo, tu vientre y con ella me entrego a la faena de despojarte de la falda, ahora has quedado prácticamente desnuda, vestida solamente por las medias, el liguero y el calzado, prendas que también sucumben a mi boca y labios. Ahora te admiro absolutamente encuerada, me excitas muchísimo, te deseo, quiero poseerte. Te recuestas boca arriba, abres al máximo tus piernas, admiro el tono rozado de la parte interior de tu vagina, postro mi cara frente a ella y mis labios se prenden de tus labios vaginales en un erótico beso, aspiro tu cachonderia y tu esencia de hembra en brama, mi lengua repasa todo el contorno de tu panocha, tus vellos pubicos se entrelazan en mi boca, tu respiración se agita y acelera, te suplico explotes ese orgasmo que se anuncia en mi boca, quiero recoger tu excitación en mi boca, quiero saber a que sabe el clímax de tu sexualidad; al fin explotas y recibo tu calido liquido en mis labios, bebo toda tu leche, es indescriptible el erótico sabor de tu fluido, has llenado mi boca con tu erotismo. Así como estas, comienzo a recorrer con mi lengua tus piernas y tus pies, me gusta mucho acariciarlos, mi boca besa y mi lengua recorre tus plantas, las siento tibias y tu te estremeces, meto en mi boca los dedos de tus pies, inhalo el delicado aroma que ellos expelen y me complazco al percatarme que esas caricias te satisfacen, mientras tanto mis manos no han parado de viajar por todo tu cuerpo, ahora mismo se han postrado en tu vagina, un dedo entra y sale de ella rápidamente, tus caderas se mueven furiosamente, tu respiración se torna desesperada cuando con dos de mis dedos delicadamente tomo tu clítoris que esta erecto, ahora lo suelto y utilizo mis dedos para abrir tu cavidad y acariciar tu clítoris con mis labios, moviendo mi lengua vigorosa y rápidamente alrededor de el, desciendo mi lengua por tus labios y es ahora mi nariz la que masajea tu desafiante botón de placer. Me pongo frente a ti y mi pene que esta húmedo, erecto y deseoso de ti se acerca a tu conejito, siente tu erótica vellosidad y se postra en la entrada de tu panocha, la besa y apenas se introduce en la entrada de ella, desesperadamente empujas tus caderas hacia delante y te lo comes por completo, nos estremecemos al sentir que estoy dentro de ti, y empujo completamente mi cuerpo para invadir con mi pene toda tu cavidad sexual, ahora ensartada como estas, aprisiono tus pechos con mis manos, los masajeo y aprieto abrazando tus erguidos pezones con mis dedos; ahora mi boca se prende de ellos, mientras mis manos ascienden hacia tus costados y tus axilas; te beso y acaricio completa, no hay pliegue que no pruebe; te suplico me dirijas, que orquestes mis caricias, que me señales lo que te enciende, lo que te regocija, lo que te satisface. Ahora me pides que cambiemos de posición, te colocas boca abajo y elevas tus nalgas, por un instante me has dejado mudo; es indescriptible el espectáculo de tus gorditas nalgas, tu raya y tu panocha en esa posición, también es un erótico espectáculo ver tus chiches colgar y balancearse; recorro masajeando desde tus hombros, axilas espalda y nalgas, es muy rico acariciarte con mis manos, mi lengua también recorre esas partes para nuevamente chuparte la panocha, pero mas tarde viaja por tus nalgas hasta humedecer tu ano, lo chupo deliciosamente, lo saboreo, es delicioso su sabor y aroma, después de recrearme durante largo rato con el y al sentir el bamboleo de tus caderas y sus embestidas, afilo mi lengua y comienzo a dar en el ricos piquetes, hasta que no podemos contenernos e invado tu delicioso orificio anal con mi lengua, la humedad y el deseo le han abierto el paso, mis manos se prenden de tus pechos, sintiendo su erótico movimiento, después del goce supremo que nos ha proporcionado todo ello, respetando esa posición de perrito, acerco otra vez mi erecto pene y lo atasco en tu vagina, se vuelven mas salvajes las embestidas de nuestros cuerpos, mis testículos, casi de manera furiosa chocan con tus nalgas y en un instante pleno de deseo exploto dentro de tu panocha, sintiendo que mi verga se calienta con tu ardiente leche. Ahora estamos exhaustos, después de permanecer uno en brazos del otro, acurrucados y compartiendo nuestra desnudes, nos levantamos para acompañarnos al baño, te admiro sentada en el inodoro y vuelvo a excitarme con esa imagen, te das cuenta de ello por la erección de mi pene que trata de invitarte a seguir disfrutando de esa erótica aventura sexual.



Espero haber podido relatar el deseo que en mi provocas y el caudal de sensaciones que juntos podemos disfrutar y retroalimentar; seria fascinante para mi proclamarme vencedor de tabúes, atavismos, perjuicios y criterios estéticos impuestos que impiden a una mujer disfrutar plenamente de su sexualidad y entregarse al placer sin inhibiciones de edad o complexión; espero que te percates de la enorme excitación que en mi genera especialmente una hembra con tales características y me provoques el placer de vivir una experiencia similar a la que contigo como protagonista me he permitido expresar, puedes estar cierta de que tus fantasias y anhelos seran absolutamente satisfechos, te invito a expresarmelos y los compartiremos, anhelo tus comentarios, espero me tengas presente nomar sesenta y dos eme ese enepunto ceoeme.



Ardientes besos, sabes que te deseo vehementemente.



Ramón.

buscando_amante 50F

11/4/2006 11:19 am

una disculpa antes que nada,ya que tome tu historia y la modifique un poco espero que sea de a tu agrado tal como quedo la puedes leer en mi blog cuidate y resibe un cordial y sincero abrazo de mi parte hasta pronto un beso me fascina tu cachondes ojala algun dia podamos hacer esa fantasia realidad bye


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