UN D  

rm_chopote 49M
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7/14/2006 9:48 am

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7/16/2006 10:42 am

UN D

UN DIA A CABALLO

Era más tarde de lo normal y Mia, mí mujer, estaba preocupada. Yo había quedado con mi amigo Let Braun para ir a coger unos percebes, en la cueva del infierno situada en el oeste de la isla de Ons. Me dijeron que había unos percebes del tamaño del pulgar, cortos y gordos, que son los mejores y con la uña roja. De paso aprovecharíamos para revisar la lancha de Let, ya que cuando comenzaba las vacaciones ponía la lancha a punto y según él tenía unos fallos en la parte eléctrica, y en la mecánica. A sabiendas de mis conocimientos de electrónica, aprovechaba para que se los arreglase, no sé si me invitaba para ir a los percebes o para arreglarle la lancha, Yo la verdad, no quisiera ser mal pensado.
Era mi día libre y Let me llamó por teléfono para recogerme. Era una mañana soleada, como la de cualquier verano aquí en Ogrove. Subimos en su coche y me puso al tanto de los problemas que tenía que solucionar en la lancha, nos dirigimos al nuevo pantalan.
-Bueno Let, ya me invitaras a tomar una copa cuando regresemos.
- Claro Peter, eso por descontado y al sitio de siempre.
Al llegar al pantalan se subió a la lancha y comenzó a sacarle la funda de protección, mientras yo soltaba amarras.
Desde que llegamos Let no paró de hablar de su lancha, todo eran alardes. La tenía como a un hijo, como la cuidaba, no se le veía ningún rasguño. Mira los sillones son de cuero, protegido contra el agua de mar, me costaron un montón y el radio casete, un pioner. Eh¡¡. Y la emisora tiene 3600 canales, que te parece.
Encendió el motor, y comenzó la maniobra de salir del pantalan con mucho cuidado de no coger ningún cabo suelto, solo faltaría que se enrollará alguno para echar a perder la mañana. Al salir de la dársena comenzó a darle caña al motor, cada vez mas potencia, para que fueras saboreándolo poco a poco. Parecía un señorito con aires de grandeza, con sus dos manos en el volante, o eso era lo que me quería demostrar. Girando la cabeza y mirando hacia mí, me dijo.
-¡Que Peter un avión!.!Eh¡. Mola. Tienes que comprarte una como esta.
- Me encantaría Let, pero el presupuesto no me da para estos lujos.
- Peter permanece atento porque dentro de un momento veremos el problema del que te he hablado.
Pasaron unos 10 minutos y estabamos dándole la vuelta a la Isla de la Toja cuando a la altura de la Punta de la Cabreira saltó la alarma del motor. Un zumbido muy potente.
Let, aminora la marcha y déjalo al relentin. Cogí el destornillador y me puse a desmontar la carcasa. Si digo la verdad es que nunca había desmontado un motor fuera borda. Aquello era un amasijo de tubitos y cables. La alarma zumbaba debido al termostato, situado en el interior del bloque, de lo cual me di cuenta después de muchas comprobaciones. Lo desmonte y dejo de sonar. El motor sufría un recalentamiento de la camisa y los pistones. También pensé, en que la sonda estaría en mal estado y eso también podría ser el motivo del disparo de la alarma. Le dije que apagara el motor y que lo volviera a encender. En ese momento la solución era seccionar el cable de fase, y al llegar a tierra cambiarlo por otro nuevo ya que en la lancha no tenía los repuestos necesarios para esa avería.
Llevábamos un rato entretenidos y estabamos en medio de las bateas, naves flotantes dedicadas al cultivo de mejillones y ostras. Nos percatamos que a unos 50 metros había una lancha de contrabando, algo muy normal por nuestras latitudes. En el momento en que se dieron cuenta de nuestra presencia, se escucho el zumbido de 6 motores de esos de 250 caballos, era un sonido atronador, pero yo seguía en mi tarea de volver a montar las piezas que estuve revisando. La lancha de contrabando estaba realizando la maniobra de descarga en una batea, en la cual estaban amarrados. Yo estaba tumbado en la cubierta de la lancha uniendo los cables que había cortado, para que la alarma dejase de sonar. Los coloque en su sitio y me dispuse a apretar los bornes de la batería que estaban sueltos para hacer las correspondientes pruebas. Uno de los contrabandistas se subió al puente de la lancha y con unos prismáticos nos comenzó a observar, sería corto de vista, porque a 50 metros, nos veíamos las caras perfectamente. Le dije a Let que encendiera el motor, para comprobar que estaban todos los cables bien colocados. Me dijo que levantara la cabeza y que observara a los de la lancha. Y así lo hice. Algo raro estaba sucediendo. Dos de los contrabandistas ya estaban en el puente con prismáticos, y en la parte baja había tres con los brazos escondidos fue cuando comencé a sospechar.
Miré para Let y vaya cuadro, estaba sentado y sujetando el volante con sus manos, gafas de sol, con pantalón azul marino y una camisa blanca; parecía un vigilante. En la antena de la lancha también tenía una bandera española a tamaño reducido. Yo estaba tumbado con la cabeza semi erguida. Esto parecía de película. Son casualidades de la vida. Comenze a desconfiar, pero no me dio tiempo...
...de repente se escucho un disparo que impacto en la lancha, y así uno tras otro. No nos estaban advirtiendo, nos estaban disparando con todas las de la ley. Let se tiro en la cubierta y yo le dije.
-! Que haces capullo, quieres que nos maten aquí mismo¡. Pon en marcha este zapato de una puta vez. Estaba acojonado, no decía ni palabra. Yo no paraba de insistirle.
-Levántate ahora mismo y pon en marcha esto.
Nada mas levantarse y sin darle tiempo a sujetar el volante, recibió un impacto de bala y lo tiro nuevamente. Lo habían alcanzado en el brazo derecho, la sangre comenzó a manar con mucha fuerza, rápidamente usé mi cinturón para hacer un torniquete y sin levantarme le di dos vueltas con él, alrededor del brazo. Le dije que lo sujetara bien, que no había sido nada. Me incorporé y allí estaban dos con los prismáticos y dos o tres con rifles. Pude fijarme mientras me incorporaba y echaba mano al volante. Uno estaba hablando por un walky talky. Sujete el volante con la mano izquierda y con la otra tiré de la palanca de aceleración. Empece a hacer movimientos de zic zac, con el cuerpo, y con la lancha. Le dije a Let que se sujetara fuertemente, pues no cesaba de ir de un costado para otro, solté los mandos u n momento y lo puse entre los sillones, para que dejase de golpearse contra la lancha Nos comenzamos a adentrar en el mar de las bateas, un sitio muy peligroso para la conducción temeraria de embarcaciones. Seguro que la lanzadera no se habría movido del sitio y si lo hizo fue para que no la localizaran; tenían todo bajo control, estaban en su "salsa". Aminoré la marcha y me acerque a unas bateas que estaban cerca del puerto pero no quise pasar el canal sin antes comprobar que nadie nos estaba persiguiendo o que incluso estuvieran vigilándolo. Deje el motor en relentin y le pregunte a Let como se encontraba. No obtuve respuesta. Le di media vuelta y lo incorporé. Fue entonces cuando me di cuenta de que había perdido el conocimiento. Le moje la cara con un poco de agua para ver si volvía en sí, pero no logre reanimarlo. Sujetándole el brazo le apreté mas el cinturón, pues había perdido ya mucha sangre. Mientras le hacia esta maniobra sentí un ruido, levante la vista...! La puta que lo parió¡. A lo lejos pude ver una estela blanca que venía hacia nosotros. No era la lanzadera, pero era una de patera de esas que vuelan por el mar. La cola del motor era lo único que tocaba agua, el resto de la patera iba en el aire. No me dio tiempo a suspirar y puse la lancha en movimiento, tire de la palanca todo lo que pude. Había sido el hijo de puta de la lanzadera el que con el walky talky avisara a los jácaros para que viniera a por nosotros. Puse rumbo al puerto y mirando hacia atrás vi que no me daría tiempo a cruzar si seguía por ese derrotero. Hice un giro de 90 grados y me dirigí de nuevo a las bateas, al ver unos barcos de mejilloneros trabajando en ellas. Me acerque rápidamente a pedir auxilio, y nos lo dieron enseguida, subimos al barco y por medio de la emisora pidieron ayuda a las autoridades locales. A los de la planeadora no se les veía el pelo, pero seguro que estarían allí al acecho. Nos confundieron con vigilantes y al ver que no nos paramos cuando nos dieron el alto fue cuando comenzaron a disparar, eso fue lo que le conté a la policía judicial y sería lo más lógico. Nos trasladaron enseguida al puerto y a Let ya lo estaba esperando una ambulancia. Yo avise a su familia para que no se pusieran nerviosos. Al cabo de un rato llegaron la madre y la mujer de Let, los gritos se oían a kilómetros, a la madre le dio un ataque de nervios y tubo que ser trasladada en la misma ambulancia al hospital, fue una escena dantesca en el muelle. Para no olvidar.
La tarde ya no daba para mas, yo tenía que ir a casa pues Mia seguro que estaría preocupada. Al llegar a casa le conté lo sucedido, y afirmando con la cabeza me dijo. !
Ya, y ahora cuéntame una de vaqueros.

BY CHOPOTE.


rm_chopote 49M
27 posts
7/16/2006 10:42 am

la salida fué real, la averia también. mí amigo trabaja en un banco y cuando tiene algun problemilla eléctrico me llama, como yo estudié electronica, ya sabes, le sale más barato. y la lancha de contrabando tambien fué real, aquí en la ria de arousa era una cosa muy cotidiana, por suerte ya hay mucho menos. lo de las pistolas, lo puse yo a más, pero lo de la otra lancha que casi nos desborda tambien fué real. esos tipos no se andan con coñas.
lo que dices de mis salidas, pues la verdad es que sino son emocionantes, las hay que hacer un poquito emocionantes. si yo te contara. en otra de mis salidas casi me quedo sepultado en las "medulas" unas cuevas auriferas que fuí a visitar, y con aquello de que no puedes gritar en una cueva por los derrumbes, para mí eso era un mito. mí fallo fué no creer en el y gritar, joder, casi me quedo enterrado en la cueva, con la cantidad de tierra que se derrumbo. y luego para el hospital de Leon.
bueno no sigo si no no termino hoy.

un saludo


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