Historia de un encuentro  

rm_Raziel998 41M
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7/18/2006 1:58 pm

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8/12/2006 8:27 am

Historia de un encuentro

Como cualquier otro día, me planto delante del ordenador. ¿A ver quien hay hoy por ahí? Y antes de que me de tiempo a nada, me saluda mi princesita, mi musa, mi amiga al otro lado del océano. “Hola” me dice “¿cómo estás?”. Le respondo que bien aunque un poco cansado. Ella no para de decirme cosas y la noto algo alterada. Le pregunto “¿qué te pasa que te veo alterada? “ Me contesta “es que tengo algo que decirte. Voy a ir a pasar unos días a tu ciudad, por motivos de trabajo, y me encantaría pasarlos contigo”. No me puedo creer lo que oigo. Resulta que después de tanto tiempo hablando por el Chat, ahora resulta que por fin nos vamos a conocer. Le respondo que me parece estupendo y sigo sin podérmelo creer. Continuamos hablando y aprovechando la ocasión planeamos los días que ella estará aquí conmigo. Yo no tengo nada preparado, pero algo tendré que hacer para que se lo pase bien. Tras quedar con ella, pasan tres días, hasta que su tren llega a Valladolid. Yo la estoy esperando en la estación, para trasladarla a mi casa. Cuando la veo por primera vez en persona, un escalofrío atraviesa mi cuerpo. No tengo palabras y le digo un hola bastante seco. Nos damos dos besos y le recojo el equipaje para llevarla hasta mi coche. Mientras me comenta lo entusiasmada que está por venir a Valladolid, yo pienso: “¿dos besos? Seré bobo. Cuanto me hubiera gustado haberla dado un fuerte abrazo”. Entramos en el coche (todavía nos queda más de media hora de viaje hasta llegar a casa).

Durante el camino a casa hablamos sobre su viaje y todo aquello que nos ha sucedido en estos días en los que no hemos vuelto a charlar. Cada vez que la miro, sentada a mi lado, pienso que esto no me puede estar pasando a mi. No para de sonreír, se la ve contenta. Yo también lo estoy, pero sigo pensando que esto no me puede estar pasando a mi. Su sonrisa es enamoradora.

Cuando llegamos a mi casa, le muestro cual será su habitación. El ambiente se nota un poco cortante, los dos solos en mi casa, parece que hay algo dentro de nosotros que no quiere salir. Me dice que quiere darse una ducha, pero yo ya lo tenía previsto. Le digo, vete deshaciendo la maleta que te preparo el baño. Le lleno la bañera con sales de baño y extiendo una alfombra de pétalos de rosas desde la puerta del cuarto hasta la bañera. Enciendo unas velas para que su baño sea relajante. Cuando lo tengo preparado la digo “ven, que esto ya está listo”. Su cara al ver el montaje que en el baño había, se empezó a sonrojar. Me dijo “gracias” y me dio un beso en la mejilla. Le dije “tienes media hora para relajarte en lo que te preparo algo de cenar”. La dejo en el baño y me pongo a hacer la cena. Un menú especial para una ocasión como esta.

Tras hacer la cena me doy una ducha en el otro cuarto de baño, y mientras ella todavía no ha acabado. Me pongo algo cómodo y mientras me estoy vistiendo oigo como ella abandona el baño y se va a su habitación. “¿Te importa si me pongo algo cómodo?” me pregunta a lo que le respondo, “pues no, yo de echo es lo que estoy haciendo”. Voy al salón, donde está la cena preparada y cuando aparece por la puerta, de nuevo el escalofrío. Que guapa. Con una simple camiseta de tirantes y un pantalón corto. “sin maquillar y es preciosa”, pienso yo. Me levanto y la ayudo a sentarse en su sitio.

Durante la cena no paramos de hablar de nuestras cosas y de cómo nos conocimos. Fue una casualidad, pero aquí estamos los dos juntos.

Tras acabar de comer, la invito a sentarse un rato en el sofá mientras recojo la mesa. Insiste en ayudarme, pero no la dejo. Es mi invitada. Le pongo una copa mientras ordeno todo. Ella sigue hablándome desde el salón y yo la escucho ilusionado. Que voz tan bonita. Esta chica lo tiene todo.

Cuando acabo de ordenar, me sirvo una copa y me siento en el sofá al lado de ella. Al principio hablamos pero no nos miramos directamente a los ojos. Bajamos la vista cada vez que el otro mira fijamente. Estamos un poco cortados. Poco a poco vamos perdiendo esa vergüenza y cada vez nos miramos más y nos acercamos más el uno al otro. En un momento de la conversación me dice “tengo los pies destrozados”. Yo le digo que no hay problema y le empiezo a dar un masaje en los pies. Ella se acuesta sobre el sofá y cierra los ojos. Su respiración empieza a ser un poco más fuerte, lo cual hace que yo me empiece a excitar. De repente abre los ojos y se incorpora de un golpe. Muy cerca de mi y mirándome a los ojos me dice “¿ y también podrías darme un masaje en la espalda?” “bueno, no se muy bien, pero lo intentaré” le respondo. Entonces ella se sienta encima de mis piernas, dándome la espalda. La sensación que me entró en el cuerpo es indescriptible. Ella se recogió el pelo sujetándoselo con las manos. Era una escena totalmente sensual. Ver ese cuello desnudo. ¿Como podría no excitarme? Empecé a darle masaje sobre sus hombros y ella empezó a mover la cabeza lentamente de un lado para otro, mientras su respiración se notaba más fuerte. De repente un suspiro. Empiezo a notar en mis manos como su cuerpo va subiendo de temperatura. Eso hace que mi pene se empiece a despertar. Pero que situación, ella se va a dar cuenta, está encima de mi. No puedo controlarlo y mi pene se pone duro. Noto calor en mis piernas. Ella también está excitada.

Empiezo a besarle el cuello mientras ella sigue suspirando. Empieza a moverse de adelante a atrás rozando con su vagina mi pene. Meto la mano por debajo de su camiseta y empiezo a acariciarle los pechos. Ella sigue moviéndose de manera circular. Mi miembro cada vez está más duro y ella empieza a estar húmeda. Se da la vuelta y encima de mi se quita la camiseta y después hace lo mismo con la mía. Empezamos a besarnos y a lamernos el pecho, el uno al otro. Yo bajo las manos y le acaricio el culo, mientras lamo sus pechos. Ella me coge las manos y las mete dentro de su pantalón. Empiezo a acariciarle el culo, metiendo el dedo entre sus nalgas. Noto como el calor es cada vez más intenso. Llego a su vagina y empiezo ha mover el dedo, de arriba a abajo. Está muy húmeda. Le quito el pantalón corto que lleva y el tanga también. Ella hace lo mismo con mi ropa. Se sienta de nuevo sobre mi y ahora empieza a moverse frotándose con mi pene. Yo la levanto y la acerco hacia mi, quedando sentada sobre mi cara. Empiezo a lamerle la vagina, la cual noto muy húmeda y caliente. Ella gime de placer y yo cada vez estoy más excitado. Sigo lamiéndole el sexo. Separo sus labios para lamerle el clítoris y lo chupo. Ella gime de placer. De repente se baja, con la cara sonrosada de la excitación, y cogiéndome el pene se lo introduce. Empieza a moverse de arriba abajo introduciéndose mi pene cada vez más dentro. Yo la beso los pechos y con mi mano le rozo el culito. Me lamo el dedo para introducírselo. El placer es extremo. Ella se corre y yo estoy a punto. Se empieza a relajar y se saca mi pene de dentro. Se levanta y empieza a lamerme el pene, mientras con su mano me masturba. Le digo “me corro” y ella saca mi pene de su boca y deja que mi semen salga como si nunca lo hubiera hecho...



rm_Raziel998 41M

7/19/2006 6:36 am

Hola Petite. Realmente no es un historia real, sino una fantasía que escribí en algún momento. Creo que es realmente excitante y por eso la publiqué. Intentaré, si mi tiempo me lo permite, publicar algunas más, aunque como este blog e para todos mis amigos, podéis aportar historias si queréis para compartirlas.

Me alegra que e gustara la historia, y ver que me leiste.

Un saludo,


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