consejos practicos  

ereniogonzalez24 35M
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1/5/2006 6:34 am

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3/5/2006 9:27 pm

consejos practicos


¿CÓMO CALCULAR EL PESO DEL CABALLO?Algunas veces es útil calcular el peso de un caballo; Por ejemplo, para determinar las dosis a suministrar de un medicamento. La fórmula del veterinario Crevat permite obtener su peso aproximado a partir del perímetro torácico. Tome esta medida al nivel de su novena costilla, verticalmente justo detrás de la cruz. Esta longitud se expresa en metros, con la precisión de un centímetro. El resultado se da en kilogramos. Esta es la fórmula: Peso en Kg = (perímetro torácico)3 X 80 Un ejemplo: Perímetro torácico: 1, 80 m Peso del caballo: 1,80 x 1,80 x 1,80 x 80 = 466,56 KG.

---TABLA PRACTICA
PERIMETRO
TORACICO (MTS)---------PESO (KGS)
1.50--------------------------------270
1.51--------------------------------275
1.52--------------------------------281
1.53--------------------------------287
1.54--------------------------------292
1.55--------------------------------298
1.56--------------------------------304
1.57--------------------------------310
1.58--------------------------------316
1.59--------------------------------322
1.60--------------------------------328
1.61--------------------------------334
1.62--------------------------------340
1.63--------------------------------346
1.64--------------------------------353
1.65--------------------------------359
1.66--------------------------------366
1.67--------------------------------373
1.68--------------------------------379
1.69--------------------------------386
1.70--------------------------------393
1.71--------------------------------400
1.72--------------------------------407
1.73--------------------------------414
1.74--------------------------------421
1.75--------------------------------429
1.76--------------------------------436
1.77--------------------------------444
1.78--------------------------------451
1.79--------------------------------459
1.80--------------------------------467
1.81--------------------------------474
1.82--------------------------------482
1.83--------------------------------490
1.84--------------------------------498
1.85--------------------------------507
1.86--------------------------------515
1.87--------------------------------523
1.88--------------------------------532
1.89--------------------------------540
1.90--------------------------------549
1.91--------------------------------557
1.92--------------------------------566
1.93--------------------------------575
1.94--------------------------------584
1.95--------------------------------593
1.96--------------------------------602
1.97--------------------------------612
1.98--------------------------------621
1.99--------------------------------630
2.00--------------------------------640 HACER QUE UN CABALLO RECONOZCA SU NOMBRELo primero que debe tener en cuenta es que, para que el nombre sea fácilmente reconocible por el caballo, debe ser lo más breve posible, de dos sílabas a poder ser. Si no es así conviene ponerle un sobrenombre (que se aproxime lo más posible al nombre verdadero).
Leer más...

Para que lo reconozca podremos valernos de este truco:

Ataremos al caballo en un lugar en el que se encuentre solo;
Pronunciaremos su nombre sin que nos pueda ver, a lo que él reaccionará por pura curiosidad.
Después iremos hacia él y le daremos una golosina.
Debemos repetir esta acción varias veces, de forma que el caballo terminará por asociar a ese nombre una sensación agradable, por lo que responderá a él.

No debemos olvidarnos nunca de dar una pequeña recompensa al animal por su respuesta, aunque sea simplemente en forma de caricia.EL LENGUAJE DEL CABALLOLas orejas de los caballos trasmiten claramente sus pensamientos, los mensajes mas comunes que los caballos suelen transmitir con las orejas son los siguientes:

Atentouando tiene las orejas hacia adelante y prestando atención a lo que está mirando.
Agresivouando sus orejas están hacia atrás, prácticamente pegadas al cuello. Es en este momento en el cuál es mas común que tienda a patear o a morder.
Nervioso o Inquietouando mueve la orejas de forma alternada hacia adelante y hacia los costados.
Relajado o Cansadouando tiene las orejas hacia los costados. COMPRAR UN CABALLOCualquiera que sea el método utilizado para comprar un caballo, es bueno llevar a una persona experimentada que sepa aconsejarle y que aporte una segunda opinión.
Muchos caballos y ponis se venden a través de anuncios en revistas ecuestres. Antes de llamar al propietario, prepare una lista de preguntas, e intente conseguir la mejor información posible antes de organizar una visita. Los tratantes de caballos de hoy son bastante honrados, aunque pueden resultar algo caros. Muchas veces organizan un periodo de prueba para el posible comprador sujeto a una estricta vigilancia.
La mejor manera de hacer una compra es a través de una recomendación personal. Corra la voz entre sus amigos y la escuela de equitación de su localidad de que está buscando caballo o pony. En bastantes centros ecuestres actúan como tratantes no oficiales, manteniendo en pupilaje algunos caballos en venta. Se dice que todos los caballos están a la venta al precio adecuado, así que no dude en preguntar al propietario de un caballo si le ha llamado la atención en un concurso local.

Cómo ver un caballo
Cuando haya encontrado un caballo apropiado, y que pueda pagar, el procedimiento de inspección es siempre el mismo. La primera regla es no tomarse muy en serio las historias de sus éxitos en concursos y competiciones a no ser que estén respaldadas por documentos evidentes. Llegue pronto a la cita para ver al caballo en su box. Observe sus modales en la cuadra cuando el mozo o usted entren en el box. Pregunte si es fácil de herrar y de embarcar en un remolque y si viaja bien.
Cuando lo saquen del box, estudie su aspecto. ¿Parece astuto, listo y alerta o, por el contrario, un poco testarudo y terco o simplemente vago? Observe al caballo con atención cuando lo paseen y troten en mano por delante, hacia ambos lados, alejándose y acercándose a usted. Asegúrese de que el que lo lleva deja las riendas largas para no interferir en la acción y el porte del caballo. Las orejas y la cola son indicadores de su actitud y buen estado general; si tiene la cola torcida puede ser señal de un problema de dorso.
Después analice el caballo montado. Obsérvelo con la montura y cabezada puestas. Fíjese cómo lo está montando su jinete y cuánto esfuerzo necesita para empujar el caballo o tranquilizarlo durante los ejercicios básicos de trabajo.
Finalmente, antes de gastar dinero en un examen veterinario, hágase esta pregunta: ¿es éste mi caballo?

Certificados veterinarios
Si está verdaderamente interesado en comprar el caballo, haga una oferta sujeta a una inspección veterinaria completa. Tenga cuidado con el propietario que le ofrece un certificado o garantía ya existente: se podría encontrar teniendo que pagarlo.
Asegúrese de que su veterinario tenga claro el uso que va a hacer del caballo. Una inspección completa debe durar unas dos horas, y una vez finalizada se le ha de dar un certificado que garantice que el caballo está sano en cuanto a su respiración y sus extremidades (pero sólo en lo que se refiere a cantidad de trabajo que se espera que haga en un futuro próximo). El veterinario confirmará la edad del caballo y verificará los certificados de vacunación y desparasitación, así como las cartas de origen que tenga. Si le pregunta, le aconsejará sobre su futura dieta, medicación, y seguro, y sus derechos y obligaciones legales como nuevo propietario, además de cualquier marcaje o sistema de identificación que desee utilizar. Se valora el certificado, aunque el responsable es el propietario.

Conformación
Al elegir un caballo hay que detenerse para considerar su tipo y forma en general. También hay que tomar en consideración su prestación para el trabajo que se tiene pensado para él.
. ¿Es el caballo o pony del tipo y tamaño adecuado? Por ejemplo, un caballo con poco hueso quizás no sea adecuado para el salto.
. ¿Está bien proporcionado el caballo? ¿Parece fuerte y bien equilibrado?
. ¿Se mueve bien el caballo? ¿Tiene una acción recta con trancos buenos y fluidos o está tieso y da trancos cortos y pequeños?
. ¿Tiene buenos cascos y huesos limpios?
. ¿Le ha gustado la primera impresión, le agrada realmente el caballo?
Si no puede decir a estos cinco puntos tan importantes, no merece la pena preocuparse por este caballo. Sin embargo, si le gusta lo que ha visto hasta el momento, merece la pena fijarse más seriamente en las distintas partes del animal una por una y montarlo si es posible.
Al examinar un caballo, empiece siempre por la parte delantera, siguiendo hacia la trasera de la forma siguiente:
La cabeza y el cuello Deben ser agradables a la vista y estar en proporción con el cuerpo del caballo. Debe haber suficiente espacio entre la mandíbula y es preciso que cuente con un cuello bien arqueado. El ojo es lo más importante; su mirada ha de ser tranquila y generosa. Demasiado blanco u ojos pequeños normalmente señalan animales difíciles y obstinados. El ángulo en el que el cuello se une a la cabeza puede influenciar el porte de ésta, y ello es de suma importancia si está buscando un caballo para doma o uno que tenga éxito en los concursos morfológicos. El porte de la cabeza estará siempre influenciado por una implantación demasiado alta o baja del cuello. Una cabeza grande o pesada puede volcar el caballo sobre las espaldas. El perfil convexo de la cabeza suele indicar un carácter muy noble. Sin embargo, cuidado con los caballos con un bulto entre los ojos: suelen ser obstinados y testarudos.
Las orejas Deben estar alertas y hacia delante. Los caballos que llevan las orejas hacia atrás pueden tener mal genio o una actitud poco generosa.
Las espaldas Han de ser largas e inclinadas hacia atrás desde la punta de la cruz. Las espaldas verticales provocan un tranco corto y muchas veces se resienten además de hacer que el caballo parezca corto por delante. La cruz debe tener una altura razonable, pero si es muy pronunciada, puede hacer difícil encontrar una montura que le vaya bien.
El pecho Tiene que ser ancho y fuerte. Los caballos estrechos suelen ser algo débiles y propensos a tocarse, y también más patosos que los de pecho ancho.
Las extremidades Deben ser rectas y fuertes, cayendo verticalmente desde la espalda hasta el suelo. Debe tener mucho hueso, que se mide justo debajo de la rodilla.
Las rodillas Deben ser lisas y rectas y no estar dobladas hacia atrás (trascorvo). Una ligera inclinación hacia delante (corvo) no es tan seria y probablemente no será causa de lesiones, pero si la inclinación es muy acusada, el caballo puede ser propenso a tropezarse.
Las cañas Han de ser cortas y lisas, vistas de perfil, con mucho hueso; una caña larga es menos fuerte. Los tendones y ligamentos deben resaltar.
Los menudillos Tienen que ser fuertes y estar libres de señales que denoten edad, como vejigas o hinchazones. Las articulaciones muy redondas no son favorables ya que son propensas a lesiones y golpes.
Las cuartillas Deben ser fuertes, medianas de longitud e inclinadas. Si son muy rectas pueden repercutir en las otras articulaciones y provocar una monta incómoda. Si son bastante inclinadas, aunque den una monta muy cómoda, son propensas a causar lesiones.
Los cascos Son quizás el aspecto más importante. COMpruebe primero que tanto los de las manos como los de los pies están aparejados. Los cascos de las manos son más redondos que los de los pies y deben parecer equilibrados. La inclinación del casco tiene que ser uniforme y con un ángulo de unos 50° respecto a suelo. Los girados hacia fuera pueden provocar que el caballo se toque, lo que puede acabar en una cojera. Los pies estevados o el hábito de girar los cascos hacia dentro puede afectar a la articulación del menudillo, pero, a no ser que este defecto sea muy pronunciado, generalmente es menos serio.
Los pies planos o cascos con suelas delgadas tienden a ser propensos a callos y hematomas, y generalmente tienen los talones bajos y débiles; habrá que tener más cuidado y seguramente hará falta utilizar taloneras.
Los cascos estrechos o de mulo tienden a tener los talones contraídos y pocas veces aguantan trabajo serio; también pueden indicar que tenga la enfermedad de navicular.
Hay que descartar por completo un caballo que tenga los cascos muy desaparejados, así como los caballos con la pared del casco rugosa o con anillas, ya que es una indicación inequívoca de infosura, aunque unas anillas poco pronunciadas pueden ser debidas simplemente a un cambio brusco de dieta. En casos extremos, se podrían hacer radiografías para determinar la estructura ósea del casco. Las radiografías se utilizan a menudo para diagnosticar casos de hueso navicular, osteítis del tejuelo y sesamoiditis.
El cuerpo y el dorso La caja torácica debe ser elástica y amplia para dejar un buen espacio a los órganos vitales. El dorso ha de ser corto y fuerte, con mucho espacio para el corazón, es decir, mucha longitud de cincha, lo que da la impresión de un caballo resistente y atlético. Los dorsos largos y débiles con los flancos planos y el pecho estrecho normalmente indican una falta de desarrollo y son caballos generalmente difíciles de engordar.
A menudo las yeguas son más largas de dorso que los caballos, pero han de ser fuertes de riñones. Los dorsos excepcionalmente cortos pueden ser la causa de una monta poco confortable y pueden también restringir la potencia sobre obstáculos grandes.
La grupa Ha de ser fuerte y bien musculada en el caballo adulto, con ángulos bien proporcionados entre la cadera, la babilla y el corvejón. La punta de la cadera debe ser cuadrada y lisa, con nalgas bien formadas, y la punta del corvejón debe quedar en línea justo debajo de la punta de la nalga.
Los corvejones han de ser grandes y con un buen ángulo, y el caballo debe tener buena musculatura hasta debajo de la cola. Los que están partidos por debajo de la cola tienden a ser flojos de atrás. Vista desde atrás, la grupa ha de parecer redonda y fuerte, con los corvejones directamente debajo y los miembros rectos hasta los talones. Vista desde el lado, debe ser fuerte y bien musculada, con los corvejones bien remetidos para dar una apariencia global de fuerza.;
La cola Ha de estar implantada en un buen ángulo y no demasiado baja y debe llevarse centrada y recta. Una cola con tendencia a retorcerse, aparecer tensa o ladeada puede ser indicación de problemas dorsales. En la doma y en concursos morfológicos, la posición de la cola mejora la actuación, de manera que siempre se debe tener en cuenta.

Alzada
La alzada de un caballo puede influir bastante en su valoración. Ha de tener un tamaño acertado tanto para usted como para el trabajo que se le exigirá. Recuerde que un caballo grande podría resultar difícil de controlar, por ejemplo, al galopar cuesta abajo hacia un obstáculo sólido y grande en una cacería, aunque sea fácil de controlar en una situación tranquila cuando galopa en una pinta o picadero cubierto.
Los caballos se miden a la altura de la espalda por el punto más alto de la cruz. Por tradición se miden por (10,16 cm.), pero el sistema métrico está sustituyendo este procedimiento. Un animal se considera pony si no supera los 152 cm. (en España, y según las normas de la FEI, un pony mide 148 cm. COMo máximo).
No deje de insistir en la medición del animal si tiene intención de presentarlo en alguna categoría específica. Los caballos normalmente no se consideran maduros hasta los seis años, y pueden seguir creciendo después de esa edad.
PELAJES DEL CABALLO CRIOLLO VENEZOLANOEl presente trabajo es iniciativa de un grupo de miembros de la cátedra para dar a conocer los pelajes más comunes del caballo criollo venezolano en diferentes regiones del país.

El contenido es una recopilación de los datos que se tomaron de los caballos criollos venezolanos que han sido medidos por los integrantes de la Cátedra en el Hato Los Camorucos de la flia Vargas en Mantecal Edo. Apure, en el Hato el Frío en el Edo. Apure, en el Hato El Totumo de la flia Carrasco en el Edo. Lara, en las lomas de Cubiro en el Edo. Lara y en la laguna de Mucubají en el Parque Nacional Sierra Nevada del Edo. Mérida.

DEFINICION DE PELAJE O CAPA

• Según el Dr. José Luis Canelón Pérez en su libro “Sistema de Identificación de Equinos”.

“El pelaje o capa no es más que el color o los colores que conforman la capa básica, o sea, cabeza, cuello y tronco y el color de los extremos representados por la crin, el tupé, la cola y las regiones comunes de los miembros (rodilla y el corvejón hacia abajo)”.

• Según Bruno y Beatriz Premiani en su libro “El Caballo”

“Pelaje es el conjunto de pelos que cubre la piel del caballo”.

• Según el Dr. Juan Llamas en su libro “Este es el Caballo Español”

“Capa es el color del caballo, en el que influyen el pelo y la piel”.

PELAJES O CAPAS DEL CABALLO CRIOLLO VENEZOLANO.

ALAZAN

Pelaje constituido por un solo color rojo tanto en la capa básica como en los extremos, puede presentarse con diferente intensidad y tonalidades.

AMARILLO

Pelaje conformado por pelos rojos y negros en la capa básica, con predominio del rojo y los extremos negros, lo que en definición seria castaño muy claro, además presenta una línea dorso lumbar más oscura, lo que denominamos “raya de mula” y frecuentemente estriaciones negras a nivel de los miembros que denominamos “acebrado”; en U.S.A. se denomina Dun, en Inglaterra Light bay y en Argentina es el célebre “gateado”.

BAYO

Sorprendente no aparece el bayo mencionado en alguna de las listas anteriormente estudiadas, siendo el bayo un pelaje muy frecuente en el país, debe ser considerado. El pelaje está conformado con una capa básica de color amarillento o dorado y los extremos son negros, a menudo posee una línea dorsolumbar más oscura o raya de mula. En U.S.A. es conocido como Buckskin.

CASTAÑO

Pelaje conformado por combinación de los pelos rojos y negros en la capa básica, presentándose diferentes tonalidades de acuerdo a la predominancia del rojo o del negro. Siendo sus extremos, crin y cola siempre negros.

NEGRO

Pelaje simple, constituido solamente por pelos negros tanto en la capa básica como en los extremos.

PALOMINO

Capa básica desde amarillo claro perlaceo hasta dorado y las crines y cola más claros pudiendo ser blanquecinos.

PINTO

Pelaje bien conocido por todos, que posee una coloración fundamental; el blanco; y otra en forma de manchas bien definidas que puede ser negra, alazán o castaña, también se consiguen combinaciones de estas, siempre sobre un fondo blanco, tanto en la capa básica como en los extremos.

ROSILLO

Pelaje formado por mezcla de filamentos rojos y blancos tanto en la capa básica como en los extremos, en ocasiones la cara es más oscura y no se modifica la coloración hacia el blanco, como en el tordillo.
RUANO

En España y en el Léxico Internacional, es un pelaje formado por la mezcla de pelos blancos, rojos y negros, con diferente proporción en la capa básica con los extremos negros. En Venezuela se denomina Ruano al caballo que posee una capa blanquecina amarillenta más o menos intensificada con los extremos del mismo color o mas claros, lo cual coincide con un pelaje no mencionado ni en el Stud Book Venezolano ni el Léxico Internacional, sino de uso inicialmente en U.S.A. COMo es el Palomino. Para la reseña en Venezuela es importante aclarar esta situación y que se empiece a denominar los pelajes de acuerdo al uso internacional: Ruano según la denominación Española y el Léxico Internacional y Palomino según denominación Norteamericana.

TORDILLO

Pelaje combinado de pelos blancos con negros, blancos con rojo o blancos con negros y rojos, tanto en la capa básica como en los extremos, con diferentes tonalidades dependiendo del color del pelo dominante y con un proceso progresivo con la edad hacia el blanco. En Venezuela a nivel popular se le denomina Rucio.

ZAINO

Constituye denominación de pelaje, en Venezuela, más no en otros países en los que es equiparado al Castaño Oscuro, con gran predominio del negro sobre el rojo. No debiendo ser confundido con el negro.

MATERIALES Y METODOS

Entre los materiales utilizados en el presente trabajo se encuentran las planillas de recolección de datos para describir la morfometría del caballo criollo venezolano, las cuales fueron diseñadas por el Dr. José Luis Canelón, las siguientes son utilizadas por la Cátedra en las diferentes regiones del país donde se han realizado trabajos. Dentro de los datos de estas planillas se encuentra el pelaje de cada ejemplar, estos fueron analizados porcentualmente. Para este trabajo se tomaron en cuenta 303 ejemplares de los estados Apure, Lara y Mérida, los cuales fueron evaluados por miembros de la Cátedra Libre del Caballo Criollo Venezolano. Las definiciones teóricas de cada pelaje fueron tomadas del libro “Sistemas de Identificación en Equinos” del Dr. José Luis Canelón (1994) y soportado por la tesis de Doctorado del Dr. Raúl de Armas (1946).

DATOS PORCENTUALES DE LOS DIFERENTES PELAJES DEL CABALLO CRIOLLO VENEZOLANO

ESTADÍSTICAS GENERALES:
POR PELAJES.

 Alazán..............................10.561%
 Amarillo........................... 5.280%
 Bayo................................. 5.610%
 Castaño........................... 19.141%
 Palomino......................... 2.640%
 Pinto................................. 3.630%
 Rosillo.............................. 1.980%
 Ruano.............................. 1.320%
 Tordillo. ......................... 37.953%
 Zaino............................... 7.920%

TOTAL DE EJEMPLARES: 303

APURE

 Alazán................................ 11.637%
 Amarillo............................. 9.482%
 Bayo................................... 5.602%
 Castaño............................... 16.379%
 Palomino........................... 2.586%
 Pinto....................................3.879%
 Rosillo................................ 0.012%
 Ruano................................. 1.724%
 Tordillo. ............................. 42.672%
 Zaino................................... 4.310%

TOTAL DE EJEMPLARES: 232

LARA

 Alazán............................. 17.391%
 Amarillo............................ 4.347%
 Bayo...................................4.347 %
 Castaño........................... 34.782 %
 Palomino........................... 4.347%
 Pinto.................................................
 Rosillo................................ 4.347%
 Ruano..............................................
 Tordillo. ......................... 21.739%
 Zaino................................. 8.695%

TOTAL DE EJEMPLARES: 23

MERIDA

 Alazán.............................. 2.127%
 Amarillo............................ 6.382%
 Bayo.................................. 6.382%
 Castaño............................ 23.404%
 Palomino.......................... 2.127%
 Pinto................................. 4.255%
 Rosillo............................... 4.255%
 Ruano..............................................
 Tordillo. ......................... 23.404%
 Zaino............................... 25.532%

TOTAL DE EJEMPLARES: 47

CONCLUSIONES

En este trabajo se llegó a la conclusión de que existen variaciones porcentuales notables en los pelajes de los caballos criollos entre las diferentes regiones del país en las que la Cátedra Libre del Caballo Criollo Venezolano ha realizado los trabajos de mediciones y recolección de datos.

El pelaje dominantes en los llanos apureños aparenta ser el tordillo, es posible que esto se deba a factores térmico, debido a que los colores claros absorben menor cantidad de rayos solares y esto disminuye el calentamiento del animal, ya que en los llanos venezolanos las temperaturas son muy elevadas todo el año.

El pelaje dominante en el Estado Mérida es el zaino, al contrario que en los llanos las temperaturas en la Laguna de Mucubají son muy bajas todo el año y la incidencia de los rayos solares es menor, es probable que por esta razón exista un porcentaje mayor de caballos de capa oscura, debido a que los colores oscuros absorben más calor.

Al igual sucede en las zonas altas del Edo. Lara, cuyas temperaturas son bajas, en donde la capa dominante es la castaña, la cual es una capa oscura, que absorbe mayor cantidad de radiaciones solares.

RECOMENDACIONES

Se recomienda seguir recolectando datos referentes al pelaje, con la finalidad de continuar con los trabajos de investigación relacionados con el caballo criollo en las distintas regiones del país, para lograr establecer los pelajes propios de estos y sus variaciones.TE GUSTARÍA TENER UN BUEN CABALLO

Muchísima gente con frecuencia te dice: “qué suerte tienes en haber conseguido ese caballo tan bueno” y resulta que no es cuestión de suerte, porque si bien es cierto ‒dependiendo de tu poder adquisitivo- puedes conseguir un excelente animal, si no sabes cuidarlo, ese hermoso ejemplar pasará a ser un caballo más del montón. Y sucede el caso contrario, a veces uno adquiere un animal que no es tan bello, o que no tiene una conducta adecuada, y sabiéndolo llevar lo puedes hacer extraordinario. De esto son testigos mis compañeros de caballeriza, pues cuando compré mi caballo preferido todos me decían: “vende esa vaina porque te va a matar”; hoy día mi caballo es admirado por todos, y, sin falsa modestia, me siento orgulloso de Andair.

¿Qué es entonces lo que se necesita?

En primer lugar, conocer tu caballo. Esto significa dedicarle muchas horas, atenderlo, hablarle, manosearlo, hacerle cariño, observar sus reacciones, premiarlo o reprenderlo según las circunstancias, saber cuándo se siente agradado y qué es lo que le asusta o no le gusta. Esto hará que tú sepas lo que debes y lo que no debes hacer cuando estás con él; lo que no quiere decir de ninguna manera que tengas que tolerarle sus malos hábitos, puesto que ‒lejos de permitírselos- tienes que erradicarlos.

Esta forma de proceder es lo que permite que el binomio jinete-cabalgadura sea una sola cosa, al extremo que se entiendan a la perfección. El jinete debe conocer tan bien a su caballo que jamás esperará una reacción extraña, porque ya sabe cuál es su manera de comportarse. Evidentemente no puedes llegar a extremos, puesto que el animal en cualquier momento pudiera tener una reacción
fuera de su propio control, motivado por algo extraño que él nunca haya sentido y, en esos casos, si el jinete estuviera desprevenido podría sufrir una caída que podría llegar a ser fatal. De manera que cuando estés cabalgando, siempre debes estar atento, que no nervioso y muchísimo menos con miedo porque estos sentimientos de inmediato los percibe el caballo, poniéndolo igualmente nervioso y lo haces reaccionar con actitudes totalmente extrañas para él y para ti. Tú tienes que sentirte seguro de ti mismo y eso también es captado por el animal, que él sepa que quien manda eres tú, pero no por la fuerza, porque jamás podrás más que él, sino por la forma como lo tratas que en ningún caso, ni bajo ninguna circunstancia, puede ser un maltrato. Si maltratas al animal, seguramente caballo y jinete caerán en un círculo vicioso en perjuicio y en peligro evidente para ambos.

Ahora bien, no es solo la parte afectiva, también es vital la salud física del animal. Y esto se obtiene mucho más fácilmente: es cuestión de alimentarlo bien, asearlo bien, que tenga su buen establo, que esté bien entrenado, bien encasquillado, y, por supuesto, que tenga su veterinario para que le administre oportunamente todas sus vacunas y que cada tres meses le realice el test de coggins. A muchos dueños de caballos, por descuido -yo diría más bien que por irresponsabilidad- se les enferma el caballo y después les cuesta un dineral ponerlo nuevamente en condiciones. Y he visto muchísimas veces algo peor: he visto cómo en plena actividad se han muerto caballos, en el 90% de los casos porque no están bien cuidados y porque no están en forma.
Constituye una extrema irresponsabilidad sacar un animal a una actividad deportiva, cualquiera que fuere, o ponerlo a hacer un esfuerzo (una cabalgata por ejemplo) si no está en condiciones; de proceder así, estaríamos matando nuestro animal, él no está muriéndose, el jinete acabó con el caballo por su propia irresponsabilidad. Cualquiera de nosotros puede tener un percance de esta naturaleza, de hecho uno de mis caballos estuvo a punto de morir en una
cabalgata, pero jamás he visto (¡y cuánto he cabalgado!) un caballo muerto cuyo jinete haya sido una persona responsable.

Si tú conoces a tu animal, precisamente la primera parte de este artículo, inmediatamente te darás cuenta cuando no está bien y allí mismo tienes que pararlo, no puedes abusar de él porque tú la estás pasando muy bien, si continúas muy pronto la pasarás muy mal porque probablemente habrás matado a tu propio animal. He visto a muchos caballistas en esta situación y todos se han lamentado profundamente ‒he visto llorar a algunos- al ver a su animal muerto. ¡Tarde piaste pajarito!, como diría un político de la cuarta.

Y aún cuando lo mantengas en forma (y mantenerlo en forma implica que le debes tener un montador, si es que tú no tienes tiempo de sacarlo dos o tres veces por semana) debes tomar precauciones adicionales cuando vayas a participar en una actividad exigente,. ¿Cuáles? Muy sencillas, aquí las tienes:

•Asegurarte de que los cuatro casquillos estén bien; uno de los peores maltratos que se le puede dar a un caballo es continuar cabalgándolo si a mitad de camino ha perdido una herradura.

•Preguntarle al montador y al veterinario cómo
está tu caballo; doy por sentado que tienes un veterinario que siempre atiende tu caballo y, por lo tanto, lo conoce bien.

•Si lo vas a movilizar a sitios lejanos, tienes que tomar en cuenta que el caballo va a ser sometido, antes de la exigente actividad, a una situación de stress que contribuye a agotarlo y, por lo tanto,
debes tratar que la movilización sea uno o dos días antes, sobre todo si lo haces en un camión, de tal forma que el caballo se haya repuesto para el día en que tenga que hacer un esfuerzo adicional.

•Si es posible, unos tres o cuatro días antes, inyectarle algunas vitaminas.

• El día de la actividad tener siempre contigo electrolitos para dárselos preventivamente a mitad de camino; no deben faltar: suero en cantidad suficiente, bicarbonato de sodio al 5% o al 7,5% inyectable, venoclips, agujas Nº 18, jeringas de 20 cc, etc. Esto es básico, muchas veces un animal muere por falta de
suministro oportuno de los medicamentos
adecuados; cuando se presenta la emergencia, a veces sobra quien sepa atenderla y entre los abundantes mirones surgen miles de opiniones, pero no hay los medicamentos y entonces salimos corriendo a buscar un establecimiento que venda productos veterinarios o una farmacia (¿y quién te ha dicho que en las farmacias consigues estos productos?), que casi siempre está cerrado ya que los deportes con caballos generalmente son los sábados o los domingos. Lo ideal sería cargarlos en unas alforjas, yo casi siempre lo hago, ya que el caballo podría enfermarse en el camino, pero por lo menos debes tenerlos en tu vehículo,
salvo los electrolitos que debes llevarlos contigo .

• Durante la actividad, el caballo tiene que ser administrado por ti. Al caballo se le ha designado como el “noble bruto”, porque precisamente por su nobleza él responde así se esté muriendo, de manera que si el jinete lo exige, él responderá aún a costa de su propia vida. Muchas veces he oído decir: “el caballo venía bien y de golpe se me cayó”; eso no es cierto, el caballo venía muy mal y tú ni de cuenta te diste porque no lo conoces, o ‒peor aún- porque estabas gozando una bola e irresponsablemente no estabas pendiente de tu mejor amigo.

•Por otras razones, principalmente de seguridad, debes llevar contigo una correa de repuesto y una buena navaja multiuso.

Amigo caballista, el animal es más importante que el jinete, él es quien viene ejerciendo un enorme esfuerzo, exigido por ti; mientras tanto, tú te diviertes.
Si tú te cansas, a lo mejor decides pararte; el caballo puede estar muriéndose y siempre te responderá. Por favor, no seas indigno de este noble animal. Cuidados, Alimentación y otras másEl caballo, es un animal herbívoro, no rumiante

Posee un aparato digestivo no adecuado para la digestión de fibras y forrajes, pero que se ha tenido que adaptar a ello.

Debe recibir diariamente alimento en cantidad suficiente, con un promedio de un 1.5 a 2.5% de su peso vivo, del cual, un
0.5 a 1% debe ser forraje; el resto deben ser ingredientes que cubran los requerimientos nutricionales del caballo, como
son cereales, leguminosas, salvados, pulpas, etc. En total, una combinación de 7 u 8 ingredientes, ya que, considerados
de forma individual, ninguno se adapta perfectamente a sus necesidades.

Sin embargo, la utilización de los piensos compuestos que contienen todos los nutrientes necesarios, permite sustituir gran
parte de esos ingredientes, al mismo tiempo que se asegura una ración diaria completa y equilibrada.

Por lo tanto, dentro de los piensos compuestos, hay productos para ser usados de muy distinta forma:

- Productos completos, como alimento único, sin aporte alguno de forraje.
- Productos complementarios del forraje.
- Productos concentrados para mezclar con cereales, básicamente avena, como complemento de los forrajes.
¿ CÓMO SE CALCULA EL PESO DE UN CABALLO ?
Normalmente, no se dispone de básculas capaces de pesar a un caballo, pero hay una forma muy sencilla:

- basta medir el perímetro torácico (P.T.) y la alzada a la cruz (A.C.) con una cinta métrica y aplicar las siguientes
fórmulas del INRA:

Caballos adultos
PV (Kgs.) = 4.3 x P.T. (cms.) + 3 x A.C (cms.) - 785

Caballos de menos de 4 años
PV (Kgs.) = 4.5 x P.T. (cms.) - 370

RECOMENDACIONES GENERALES
- Suministrar la ración diaria de nutrimento en 2 o mejor 3 tomas al día y a las mismas horas.

- Toda modificación del programa alimentario, deberá hacerse progresivamente (en unos 10 días)

- Después de comer, dejar al menos 2 horas de reposo al caballo antes de cualquier trabajo.

- Antes de dar de comer al caballo, es necesario suministrarle agua: de 30 a 40 litros de agua por día en condiciones normales.
Un caballo, puede beber hasta 60 litros, si está sometido a esfuerzos violentos, si la temperatura exterior es elevada o si se
trata de una yegua en lactación.

- Siempre dar de beber de forma continua, nunca de una sola vez. El agua deberá ser clara y limpia, ni muy fría ni muy caliente
(lo ideal está sobre los 15º C.)
ALIMENTACIÓN DEL CABALLO EN CONCURSOS
La pregunta de qué es lo que debe dar de comer al caballo antes de los concursos, ronda siempre en la cabeza de cualquier jinete. Adaptar la dieta al nivel de ejercicio, es evidente que resulta necesario, pero saber cómo hacerlo, requiere profundos conocimientos de fisiología y nutrición equinas.

En competiciones donde el ejercicio al que se somete el caballo es prolongado (nos referimos principalmente a las pruebas de raid), las reservas de carbohidratos en el organismo se convierten en un factor limitante, especialmente cuando además, las reservas de grasa son limitadas: Por el contrario, en pruebas de menor duración (es el caso de las carreras), estas reservas pasan a ocupar un papel secundario. Los días previos a la competición, la reducción gradual en la intensidad del ejercicio, junto con el aporte de una dieta regular, ayuda a asegurar que las reservas de glucógeno hepático y muscular, se acerquen a niveles óptimos durante los días del concurso.

El tipo de alimento consumido y los intervalos entre la comida y el comienzo del ejercicio, tienen importantes efectos en la respuesta del caballo al mismo.

El "combustible" empleado por el músculo, está en estrecha relación, con la intensidad y la duración del ejercicio.

En pruebas de velocidad (carreras), la mayor parte de la energía necesaria, procede principalmente del glucógeno almacenado en el músculo. Cuando el caballo se somete a pruebas de menor intensidad, la energía se obtiene tanto de los carbohidratos, como de las grasas y de hecho, para el animal utilizar la grasa durante ejercicios de mayor duración, es una ventaja, ya que así, se conservan las reservas de carbohidratos y se retrasa el inicio de la fatiga.

La disponibilidad y la utilización de las distintas fuentes de energía, están influidas por las hormonas, destacando la insulina.
Ésta es la razón, de que a la hora en que se ofrece la última comida antes del concurso, tenga tanta importancia.

Cuando la base de la dieta es el cereal (el más empleado es la avena), el almidón que contiene, se transforma en el intestino delgado en unidades de glucosa que se absorben y pasan al torrente circulatorio.

Después de una ración de 1-2 kg. de avena, la concentración máxima de glucosa en sangre, se produce aproximadamente a las dos horas, que es el tiempo necesario para el movimiento del alimento del estómago al intestino delgado, la transformación del almidón a glucosa y la absorción de la misma, al sistema circulatorio.

La insulina, una hormona sintetizada en el páncreas, se libera como respuesta al incremento de glucosa en sangre, teniendo por tanto, un importante efecto en el metabolismo corporal.

Una vez que se produce el aumento de la concentración de glucosa en sangre, la insulina estimula su entrada en distintos tejidos orgánicos y en el músculo, se almacena en forma de glucógeno, mientras que en el tejido adiposo, lo hace en forma de grasa.

Si el caballo consume una ración de grano de 1 a 4 horas antes de la competición, se producirá un incremento de la concentración de glucosa y por tanto de insulina justo en el comienzo de la misma, mientras que si la ración se consume 5 o más horas antes del ejercicio, la concentración de glucosa, estará cerca de los niveles basales, una vez comience el concurso.
En el primer caso, es decir, cuando la ración se da de una a cuatro horas antes, es fácil que al comenzar el ejercicio, se produzca un descenso rápido de la concentración de glucosa al aumentar las necesidades de la misma por el músculo. Esta situación, para algunos investigadores resulta perjudicial, aunque en ocasiones, el descenso es transitorio y no tiene por qué afectar al rendimiento del animal.

¿Son buenas entonces las dietas a base de cereales (carbohidratos) antes de la competición?.
En la actualidad, se piensa que un incremento en la utilización de la glucosa en sangre durante el ejercicio, está asociado con un descenso en la utilización de las grasas, ya que la insulina liberada, actúa bloqueando la liberación de ácidos grasos desde las reservas del tejido adiposo y limitando el metabolismo de éstos en el músculo.
Cuando comparamos caballos que reciben una ración a base de cereal, frente a aquellos que reciben una de forraje o incluso se les somete a ayuno antes del concurso, se comprueba que los primeros, presentan concentraciones de ácidos grasos en sangre más bajas durante el ejercicio.
Las dietas a base de grano antes de comenzar la competición, hacen que la energía necesaria se tome principalmente de las reservas de carbohidratos, antes que de las de grasas y como las primeras son mucho más limitadas, no resulta recomendable para caballos que compiten en pruebas de larga duración, como es el ejemplo de los caballos de raid.

Los caballos que compiten a mediodía, deberían recibir la ración habitual, ya que de esta forma, se dispone de un intervalo de 5 a 6 horas, suficiente para que los niveles de glucosa e insulina en sangre, estén próximos a los valores basales.

Mucho menos se conoce acerca de las dietas dadas a intervalos inferiores a una hora antes del concurso. Esto se presenta por ejemplo, en pruebas de raid, donde se ofrece comida a los animales durante los distintos controles que existen durante la carrera. En esta situación, los intervalos entre la comida y el inicio del ejercicio, se reducen hasta 45 o incluso 30 minutos, lo que ayudaría a mantener niveles adecuados de glucosa en sangre cuando las reservas de glucógeno muscular y hepático, están mermadas.

Una vez que se han visto los efectos negativos de las dietas ricas en carbohidratos antes de la competición, la siguiente pregunta que puede surgirnos es si son buenas las dietas de heno antes de los concursos.

Los caballos, durante la masticación, producen una gran cantidad de saliva que se mezcla con el alimento y es deglutida. Además, la llegada de este alimento al estómago y al tracto intestinal, estimula la secreción de fluidos en la luz del intestino, lo que resulta en descensos temporales, de hasta un 15% en el volumen plasmático (para grandes cantidades de heno consumidas 2 horas antes del concurso).
Este descenso del volumen plasmático, compromete la función cardiovascular, tanto en pruebas de baja como de alta intensidad. El hecho de que durante la digestión se produzca un mayor flujo de sangre hacia el tracto digestivo, hace que se reduzca el flujo de la misma hacia otros tejidos (por ejemplo el músculo), afectando negativamente al rendimiento del caballo.

Para caballos que compiten en pruebas de resistencia, el consumo de forraje 4 o 6 horas antes del concurso, resulta beneficioso. Por cada kilogramo de heno que el caballo consuma, ingerirá de 2 a 4 litros de agua, que será retenida en el intestino grueso y constituirá una importante reserva frente a las pérdidas que se producen con la sudoración.

Por el contrario, en caballos de carrera, el consumo de heno previo a la carrera, resultará perjudicial, debido al incremento que resulta en su peso corporal; se calcula, que un caballo que consume de 2 a 3 kg. de heno y tiene agua a libre disposición, aumentará su peso hasta 12 kg. (Es por este motivo, muchos preparadores eliminan o limitan las raciones de heno los días previos a la carrera).

Si las dietas a base de grano o de heno, sobre todo en grandes cantidades, son perjudiciales antes de los concursos ¿se puede pensar que el ayuno completo previo a la competición es la estrategia ideal?.
La respuesta es obvia: de ninguna forma, ya que incluso períodos cortos de ayuno, resultan en reducciones bruscas de las reservas de glucógeno hepático; además, como la ingestión de agua está relacionada con el consumo de alimento, se producirá una reducción de la reserva hídrica del caballo durante la competición
RECOMENDACIONES
CABALLOS DE CARRERAS
Limitar el consumo de heno los tres días antes de la carreras al 1% del peso corporal (para un caballo de 450 kg. un total de 4.5 kg. de heno/día.

La comida a base de grano previa a la carrera, debería ser de 0.5 - 1 kg. y unas 4 horas antes de la carrera.
CABALLOS DE COMPLETO
Como la prueba de velocidad y resistencia suele tener lugar a primeras horas del día, no se recomienda ofrecerles una ración de grano por la mañana, debido al efecto perjudicial de altos niveles de glucosa e insulina en sangre.
Por el contrario, después de esta prueba, se debe ofrecer al animal una ración de grano, que ayudará a restaurar las reservas de glucógeno necesarias para la prueba de saltos al día siguiente.

Algunos investigadores, sugieren que añadir grasa a la dieta en caballos de completo (por ejemplo aceite de maíz) durante la fase de entrenamiento, puede resultar beneficioso, ya que de esta forma, utilizarían más eficientemente las reservas de grasa durante la competición.
CABALLOS DE RAID
Se debe incrementar el consumo de heno, previo a la competición, debido a que provoca un aumento de las reservas de agua y electrolitos disponibles para el ejercicio.

No obstante, al igual que para el resto de disciplinas no se deben dar grandes cantidades durante las 4 horas previas al concurso y el grano se debería dar de 4 a 6 horas antes.

La mejor dieta, es un alimento completo, basado en pulpa de remolacha u otros tipos de pulpa, como fuente de fibra, fácilmente fermentable.

Durante los distintos controles, se le debe ofrecer al caballo forraje de alta calidad (por ejemplo alfalfa). También se pueden dar en estos periodos, pequeñas cantidades de grano (1 kg.) o sustitutos comerciales en forma de pulpa o salvado, ya que muchos caballos, no son capaces de comer 1 kg. de avena durante los controles.HACERSE OBEDECER POR EL CABALLO

TODO JINETE SE ENCONTRARÁ UN DÍA U OTRO EN UN MOMENTO DE DESESPERO. A PESAR DE LOS ESFUERZOS, ¡EL CABALLO NO RESPONDE A NADA! EN ESAS CIRCUNSTANCIAS, EL JINETE DEBE ESTAR TRANQUILO Y ANALIZAR LA SITUACIÓN: ¿LA MONTURA NO COMPRENDE LO QUE SE LE ORDENA O SENCILLAMENTE SE NIEGA A OBEDECER? IMPORTANTE ES NO PERDER LA CALMA.

. LAS DEFENSAS DEL CABALLO CONTRA LA MANO

En todos los casos hay que reaccionar, con ayuda de alguien más experimentado si es necesario, pues la situación corre el riesgo de empeorar y un caballo que «se lleve el gato al agua» puede llegar a ser peligroso.

- Problema n.º 1: el caballo rechaza el contacto con la embocadura y lo elude levantando la cabeza. En este caso, el jinete debe suavizar la mano, buscar más flexibilidad en los codos y los dedos, mantener la presión de las piernas para incitar al caballo a remeter el tercio posterior y extender el dorso. Utilizar una embocadura demasiado dura o mal ajustada, sentir dolor en la boca debido a un diente más largo que otro o la existencia de tensiones en el dorso o corvejones también pueden provocar este tipo de reacción.

- Problema n.º 2: el caballo dobla exageradamente el cuello y suelta la embocadura. Se conoce vulgarmente como «encapotarse». El caballo teme la mano del jinete, es necesario volver a darle confianza con la mano lo más suave posible. El jinete debe intentar retomar un contacto muy ligero utilizando bien las piernas para «dirigir el caballo hacia la embocadura» y efectuar acciones de manos muy cortas.

- Problema n.º 3: el caballo se apoya exageradamente en la embocadura, tira hacia abajo «

sus acciones, entonces el caballo acabará por reducir la velocidad.

Para resolver estos tres tipos de problemas, el jinete experimentado también dispone de diferentes rendajes auxiliares que hacen que la acción de las manos sea más precisa y eficaz (véase pág. 76). Pero cambiar de bocado y de riendas al caballo no es un fin en sí mismo, es un medio provisional de mejorarlo mediante el trabajo que requiere un buen conocimiento de la equitación. Atención el jinete novato, que puede hacer más mal que bien.

. EL CABALLO NO OBEDECE A LAS PIERNAS

Obedecer a las piernas no es algo natural en el caballo, es un reflejo que se adquiere durante la educación cuando es joven v con una doma más depurada. Para reforzar la acción, el jinete dispone de diferentes medios, que tradicionalmente se conocen como ayudas artificiales: la fusta y la espuela.

La fusta enseguida debe formar parte del equipo de cualquier jinete para que pueda familiarizarse con su uso y aprender a tener la rienda y la fusta en la misma mano, sin que le molesten.

. LA FUSTA Y LAS ESPUELAS

La fusta siempre se lleva con la punta hacia abajo (lo contrario está estrictamente prohibido), a lo largo del cuello, en la mano del lado interior de la pista. Del mismo modo, el jinete nunca golpeará la cabeza de un caballo con la fusta, pues los ojos sobresalen por el lado y, si rozara uno de ellos, el animal correría el riesgo de perder la vista para siempre.

La manera más corriente de utilizar la fusta consiste en dar un pequeño golpe sobre el hombro del caballo, sin soltar la rienda, con la ayuda de un movimiento de la muñeca. No le duele, pero le sorprende y está más atento a las órdenes del jinete.

Cuando un caballo rechaza decididamente responder a las acciones de las piernas, es inútil cansarse golpeteándole los flancos. Hay que poner las cosas en orden, tomar las dos riendas con una mano y la fusta con la otra, a lo largo del flanco por detrás de la pierna, ordenar de nuevo la acción con las piernas y, si el caballo sigue sin responder, dar un golpe seco con la fusta en el flanco. Cuando reacciona, el jinete vuelve a poner las' piernas en su lugar y acaricia al animal para recompensarlo.

En caso de cierto rechazo al obstáculo, o cuando el caballo no quiere franquear un paso o acercarse a cierto lugar en el exterior, el jinete puede utilizar la fusta para darle dos o tres golpes sobre la grupa. Es un castigo que hay que aplicar algunas veces pero del que no debe abusarse, pues podría hacer que el caballo se volviera temeroso y violento.

Las espuelas permiten mejorar el empleo de las piernas, hacer que sean más eficaces y más precisas. En algunos caballos muy sensibles, utilizar espuelas es totalmente inútil; en otros, aporta una idea real e incluso es indispensable en ciertas circunstancias. Antes de emplearlas, el jinete ya debe haber alcanzado cierto grado de equitación y adquirido una buena firmeza de piernas. De hecho, como todas las ayudas, para que la acción de las espuelas sea eficaz debe ser breve, aplicarse justo en el momento y en el lugar adecuados, y cesar cuando el caballo obedece. En la práctica, ¡se necesita cierta experiencia!



Las principales defensas del caballo como reacción frente a una mano demasiado dura:

1. El caballa levanta la cabeza y gira el cuello (defensa hacia arriba).
2. El caballo se «encapota» (defensa hacia el pecho).

3. El caballo aleja las riendas del jinete extendiendo el cuello hacia abajo (defensa hacia abajo).

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