Cyber date  

erekoze2000 44M
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9/4/2006 5:35 pm

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8/7/2007 8:47 pm

Cyber date

Varias veces había entrado a esa página de contactos para adultos. Si, sé que casi es un cliché iniciar un relato de esa manera pero ¿existe algo más allá de la verdad? El hecho es que ese día me conecté con la misma sensación de zozobra con la que me conecto todos los días. ¿Habrá escrito alguien? ¿Habrán contestado mis correos? Entre con mi cuenta y alojé mi mirada en la parte donde se reportan los correos. Había cinco de ellos e inmediatamente procedí a entrara para verlos. De los cinco uno me llamo la atención más que los otros por lo que lo abrí, el título decía “espero verte”.

“Espero verte”
“Me ha gustado tu propuesta de ir a cenar y ver si hay química entre nosotros. ¿Espero tu llamada para quedar de acuerdo?
58-XX-XX-XX


El mensaje era sencillo y claro por lo que me apresuré a tomar el teléfono y marcar al número escrito en el mensaje. El auricular sonó tres veces y me contesto una voz femenina, suave y agradable “-¿Bueno?”.

-¿¿SexyCheatingWoman??
-Si, ¿eres Erekoze200?
-El mismo. ¿Cómo estas?
-Bien, esperaba tu llamada.

Eso me tranquilizó. Había yo pasado un mes enviándole correos diarios, a veces uno por la mañana y otro por la tarde, y no sabía si me consideraba necio o pertinaz.

-Pues aquí estoy y quiero que nos pongamos de acuerdo.
-Esta bien, escuche como reía levemente cuando me hablaba. ¿Qué te parece en el Italliani’s de WTC?
-ME parece excelente ¿a que hora? Recuerda que trabajo hasta tarde.
-A las nueve de la noche ¿está bien?
-OK, te veo ahí a las nueve.

Platicamos de cómo íbamos vestidos y otras cosas un poco más triviales, todo para justificar la llamada y no tomarla como un “Te hablo para ver a que horas”.

Salí de mi oficina con tiempo sobrado para llegar al restaurante a la hora. De hecho llegué quince minutos antes y pedí mesa para dos “en un lugar tranquilo”, le indica al “maître”. Me asignaron una mesa y me dispuse a leer en lo que ella llegaba o mi reloj marcaba las nueve. El libro que estaba leyendo en ese momento me absorbió tanto que, sin darme cuenta llegaron las nueve y cuarto. Al ver la hora me preocupe “¿me habrá dejado plantado?”, pensé. De inmediato saqué mi celular y procedí a marcar el número que me había proporcionado en la tarde. El teléfono marcó dos veces y después escuche su voz diciendo “-Te ves muy bien leyendo, pensé que nunca ibas a llamar” “-¿Dónde estas, corazón?” “-En la mesa de al lado” Voltee y la vi cuando se levantaba para ir a mi encuentro. Se acerco a mi mesa y se sentó diciendo, simplemente “-Buenas noches, ¿Qué lees?”.

Debo confesar que, desde que la vi desee con toda mi alma salir de ahí y llevarla a un hotel. Era una mujer divina no muy alta, apenas rozando el 1.65 m., con bonitas formas, una boca muy besable y unos ojos grandes, obscuros y brillantes que, después me di cuanta, brillaban con una intensidad aún mayor cuando sonreía. Pedimos lo que siempre pido cuando voy a ese restaurante, una orden de calamares, una ensalada cesar y una pasta grande, para compartir. Dejé que ella decidiera la pasta que le apetecía pues a mi me gustan todas. Pedí la carta de vinos y elegí uno al azar, nunca me han gustado los vinos de ese lugar. Ella me pregunto “-¿Cuanto cuesta el clericot?”. ¡Aleluya! Mejor el clericot que el vino. Pedí una jarra de Clericot y eso estuvimos tomando mientras comíamos, platicábamos de ella, de su vida, su trabajo y, cuándo el vino parecía empezar a hacer efecto, sobre sus gustos y preferencias en la cama.

Me comentó que le gustaba mucho el previo, aunque no se molestaba si el hombre la obligaba a ir directamente a la penetración. Yo, por mi parte, le indique que adoraba el juego previó y que me gustaba ser dominante, solo en ciertos momento y solo si ella se excitaba con ello.

Platicamos hasta cerca de la media noche y, después de otra jarra de clericot, salimos del lugar. Pedí mi coche y le pregunté por el suyo. “-No traigo ¿Me vas a llevar a mi casa, no?” ”-Claro que sí”, y a otro lado, pensé. En el tiempo que el valet parking traía mi coche aproveche y me acerqué a ella. La abrace y, lentamente, la acerqué a mi cuerpo. Nos besamos, al principio ella lo hacia tímidamente, poco a poco el beso fue subiendo de intensidad. Mis manos corrían por su espalda, ayudadas por la suavidad de la tela de su vestido. Nos separamos, repentinamente, cuando el valet parking me indicó que mi auto estaba listo. Le ayudé a subir al auto, le dí la vuelta y subí, olvidando darle propina al muchacho. Arranque el coche antes de llegar al semáforo ella puso su mano sobre mi pierna y, acariciándola lentamente, me preguntó “-¿A dónde vamos?”, Ya lo había pensado. Llegamos a San Antonio y de ahí tome rumbo al Hotel Pasadera. Al llegar (10 minutos después) guardé el coche y baje a pagarle al chico que cobra. Le encargue unos condones y, cuando me los dio cerré la puerta. Me acerque a la puerta de su lado y la abrí, ella bajo y yo me dí cuenta que se había quitado las medias. “-¿Por qué te quitaste las medias?”, pregunté. “-¿Te gusta que las traiga puestas?”, contestó mientras se acercaba a mi y me besaba de nuevo. “-SI, me gusta pero, puedes estar sin ellas, no es vital”.

La bese de nuevo y sentí como respondía cada vez más intensamente. Subimos al cuarto y, mientras me lavaba las manos, ella e acerco a mi por la espalda y dirigió su mano hacia mi ingle. Mi pene estaba flácido por falta de estimulación pero eso no le importó empezó a subir y bajar su mano buscando excitarme y yo estaba paralizado sintiendo, solo sintiendo. Extendí mis manos y tomé sus caderas, acercándola a mi. Ella respondió a mi gesto dirigiendo su atención hacia mi zipper y bajándolo, para tener libre acceso a mi ropa interior. Introdujo su mano y tomo mi miembro, el cual empezaba a dar señales de vida. Mientras lo manipulaba me preguntó “-¿por qué te lavas?”. “-para tener las manos limpias al momento de hacer esto”, contesté mientras subía su falta y media mano entre sus piernas.Seguimos así por unos minutos, ella manipulaba mi verga, yo su vulva.

Llego el momento en que no deseaba que ella siguiera, pues corría el riesgo de terminar en mi ropa, tan bien me masturbaba. Ya había escuchado como gemia a cada caricia que mi mano realizaba sobre su vulva, rozando su clítoris. Lentamente me dí la vuelta, alejando sus manos de mi verga, cada roce contra mi ropa interior era doloroso y el aviso de una próxima eyaculación. Tome sus manos y las junté en su espalda. Lentamente la fui llevando al lecho besándola pasionalmente mientras lo hacía. Tome aire por dos o tres minutos y, una vez controladas las sensaciones del inminente orgasmo procedí a colocar sus piernas sobre mis hombros. Lentamente acaricié sus piernas y bese la parte interior de las mismas.

Al llegar a su ingle, me dirigí a su clítoris. Estaba ahí rosa y ligeramente erguido como esperándome. Lo capturé con mis labios y mi lengua empezó a juguetear con él mientras mis manos recorrían su cadera y la obligaban a acercarse más. Ella gemía de placer y comenzó a rotar sus caderas. Eso me encendió, deje de pensar en la eyaculación recién controlada y giré para quedar sobre ella. Rápidamente tomo mi verga y empezó a chupármela. La metía y sacaba de su boca mientras continuaba jugando con su clítoris. Pasé mis brazos bajo sus piernas, lo cual las hizo subir un poco. Abrí sus labios mayores deslice mi lengua dentro de ellos recorriendo de su clítoris a su vagina y de regreso. Ella empezó a chupar mis testículos, se los metía en la boca, los succionaba y los sacaba lentamente. Eso me encantaba, tanto que empecé a acelerar mis chupadas y busque con mi lengua el interior de su vagina.

Cuando mi lengua penetró en ella sentí una mordida discreta en la base de mi pene. “-¿te dolió?”, pregunté. La única respuesta que recibí fue un a succión intensa y placentera, la cual variaba de intensidad en respuesta a la profundidad con la que mi lengua entraba en su vagina introduje mi lengua lo más profundamente que pude y, mientras recibía mi premio tome sus jugos vaginales con mis dedos y empecé a acariciar su ano. Ella gimió y esto me hizo empezar a hacerlo con más fuerza. Mi lengua se sentía como con vida propia tratando de introducirse mas allá de los límites físicos de mi boca y su vagina, entraba y salía, giraba un poco para no dejar ni un cm. de su cueva sin haber sido tocado. Ella dejo de chupar mi miembro y se dedico a sentir lo que sucedida allá abajo. Mis manos seguían acariciando su ano y, en determinado momento, este empezó a palpitar. A esta señal intensifiqué mi trabajo en su vagina ahora metiendo la lengua hasta el fondo y regresándola a chupar su clítoris repetidamente. Mi dedo pulgar entro en su vagina y, porco a poco comencé a forzar la entrada de mi índice en su ano. Ella gritó, mi boca chupaba su clítoris, mi pulgar jugueteaban en su vagina y mi índice la penetraba más cada segundo. Tomó mi verga de nuevo con su boca y la mordió lentamente… La sensación de la mordida-mamada me encendió a unos niveles espectaculares, le introduje el índice de un golpe y empecé a meterlo y sacarlo. Sentí varias contracciones en su vagina pero no quise parar.

Comencé a jugar con mis dedos en su vagina y recto. Mi boca no dejaba de succionar si clítoris y ella no dejaba de mamármelo. Entramos los dos en un frenesí de sensaciones inducidas por nuestros cuerpos y aceptadas por ambos con placer delirante. Lentamente fuimos llegando a la cima del placer el cual llego sin aviso previo. Sentí como su vagina se contraía y el liquido de su eyaculación llenado mi boca y escurriéndose sobre su vulva. Al mismo tiempo las contracciones rítmicas en la base de mi pene le proporcionaron mi semen a raudales, tres cuatro, cinco chorros directamente en su garganta.

Caímos, satisfechos, uno en brazos del otro.

De lo que pasó después apenas recuerdo gran cosa, solamente sé que ella terminó varias veces más y que la llene de mi en dos ocasiones.

Cinco horas después salimos plenamente satisfechos de lo conseguido. Yo era suyo y ella mía. Nos hemos visto en otras ocasiones, pero nada se ha comparado a la primera vez que estuvimos juntos excepto, tal vez, por la vez en que me regalo su virginidad anal por completo permitiéndome estar dentro de ella más de una hora y llenarla de mi, pero eso lo contaré en otro relato.


tubombon3 57F

9/12/2006 8:45 pm

!hola!!!

Es primera vez entro a tu blog, igual que tu estar en la sala los y las que se conocen estan charlando, nadie te pela, prefiero mejor leer los blogs es más entretenido.

Echas a volar la imaginación, sino tienen foto el solo leer ya tienes una imagen de esa persona.Quizá estes equivocado pero eso no es lo importante.

!buenas noches!.............te dejo un beso!...


erekoze2000 replies on 9/13/2006 5:32 pm:
Hermosa,que lo debes de ser aunque en tu perfil solo tengas fotos de tus espectaculares gluteos, Gracias por tu comentario y soy muy afin a ti y a lo que escribes.

Para mi el chat solo es una manera de perder el tiempo en línea. No digo que no lo use, pero no lo hago muy seguido y me aburro a una gran velocidad.

Mil besos.

aidac69 48F  
186 posts
11/23/2006 2:52 pm

eres de verdad un divino te mando besos


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