HISTORIA EROTICA; A LA MAESTRA CON CARI  

cuitlahuacsantoy 59M
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8/26/2005 5:22 pm

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HISTORIA EROTICA; A LA MAESTRA CON CARI

A LA MAESTRA CON CARIÑO SE LO ARRIMO

Corre el 2º año de secundaria, Técnica 101 (ciento chido), escuela concentradora de jóvenes con problemas disciplinarios y de actitud, y para no perder la costumbre me encuentro castigado por causar cualquier cantidad de desmanes en el salón de clase. La maestra de historia de México me ha llamado especialmente la atención por representar la noche triste en versión Duck Rogers in The XXIV ¾.3 Century, y es que siendo yo el personaje principal, de tan emotivo pasaje histórico, no resistí la idea de romperle la maraca en 3 tiempos a Cortés con rayo láser y fuego de Xenón y mandarlo de regreso y en definitiva pa la ma tie de puntitas, pero como eso reescribía ligeramente la historia, pus no guto. En fin que mi linda maestra se tomo muy a pecho, y vaya que los tenía enormes, la trama histórico-satírico-futurística-spialidosa.

Ella es una mujer soltera de 30 años, de magnifica figura, con un talle delgado, largo y espigado, con caderas prominentes, nalgas bien paradas y carnosas con piernas largas, bien torneadas y gorditas; mención aparte merecen esas rodillas y tobillos. Sus pechos son un poema de perfección, grandes, firmes, muy juntos y con unos pezones que se dibujan siempre pese al sostén y la blusa. Ella es de pelo negro largo y rizado, grandes ojos negros que se ven enmarcados con bien definidas pero también tupidas cejas, su nariz es recta y su boca es pequeña pero de labios muy carnosos, y su tez es blanca, realmente es una mujer muy bella, si no fuera por el pequeño defecto de nacimiento seria la perfección hecha mujer ‒su brazos son un poco más cortos de lo normal, pero esto no demerita en nada su belleza y la sensualidad que irradia. Siempre vestida a la moda; son los años 70 las minifaldas, las blusas con escotes bien marcados, los zapatos de tacón de aguja, abiertos y de tiritas, así como las medias de pescador son el grito de la moda y el placer de nosotros los hombres. Ella es muy afecta a los collares, cadenas, las pulseras y los añillos, pero a pesar de usar muchos no se ve ni extravagante ni de mal gusto. Tiene un porte que refleja la seguridad de las mujeres atractivas que saben cautivan las miradas a su paso y su carácter es jovial y muy risueña. No solo es la maestra mas bella y sensual de la escuela, también es la más popular por ser la principal defensora de los estudiantes desmadrazos como yo. También es la consejera amorosa más socorrida de nuestras compañeras escolapias y vaya que si lo es, gracias a sus consejos la mayoría de mis muy queridos compas ya están más que enganchados, perdiendo así la preciada independencia pa hacer buen rock and roll esta noche, pero eso si controlando la disciplina de la zona escolar.

Yo alma rebelde, espíritu libre y muchacho mucho más mañoso y cabrón, producto de los medios, he logrado escapar al flagelo del yugo del noviazgo de artificio de conveniencia social, controlador de mentes, de un sistema capitalista y burgués que solo tiene como objetivo controlar los ímpetus creativos, auténticos y el grito de libertad de una juventud reprimida que clama por espacios de expresión con menores cargas de trabajo y más desmoche chido, placeres de la carne, sabritas y fútbol he dicho…

Así pues, mientras espero a que mi maestra favorita me venga a levantar el castigo, coloco una de la acostumbradas y muy aplaudidas, palomas ‒cuete pues- bajo la tarima en espera del buen y simpático maestro de biología que tuvo la osadía de déjanos tarea para el fin de semana interrumpiendo el sacrosanto rito de la parranda sabatina. Y justo cuando estaba a punto de colocar nuevamente el mobiliario en su lugar, mi linda y tierna maestra hace acto de presencia, dando consecuencias desastrosas, pues sentencia que como yo no tengo remedio tendrá que ser implacable conmigo y por ende mi castigo se extenderá en horas de descanso. Sin miramientos, impávida ante mis suplicas y promesas; “maestra soy Cuisito ya no haré travesuras” sentencia lacónica “hoy, viernes en la tarde te espero en mi casa para que me ayudes a calificar los exámenes del primer grado, así es que olvida la fiesta, pues seguro saldrás tarde, he”. ¡Que, qué!, esto no es justo, replique, ¡si al maestro Gumersindo le encantan los petardos! a el no le molestan la bromas, también a nosotros nos hace muchas el, ya ve que luego hasta biología nos pretende enseñar, agregué. Levantado una de esas maravillosas cejas consignó “sigue, sigue verás las toneladas de exámenes que vas a tener que revisar muchachito. Maestra chula, apunte con gran esperanza, no ve que a la fiesta va ir Gina y me le quiero declarar, no sea así profe, en sus manos esta el futuro de mis hijos. Ja, pronunció, dando la vuelta y agregando, hoy, viernes a las 7 de la tarde te espero, con el prefecto te dejare la dirección, no llegues tarde o faltes ¿si quieres pasar este curso?

Carajo, otro fin de semana en la congeladora, pensé, mientras a mi casa me dirigía con hambre de huérfano en día del niño, no solo tengo que hacer la tarea del babas de biología sino ahora también me voy a perder lo más padre de la pachanga, pa cuando llegue ya se habrán acabado el chupe y las chavas ya estarán camino a casa, lamenté, y todo por andar divirtiendo a la raza, cuando llegará Mss. Montessori con su programa educativo interactivo, lamenté futurísticamente para mis entrañas. Y para acabar de arruinar el fin de semana, todavía no se comercializa la TV por cable ni se inventa Internet, Playstation, MTV y por supuesto AdultFriendFinder pensé; y luego no quieren que seamos una generación de rebeldes, desenfrenados, que solo andemos pensando en hacer rebolufias socialistas y pintarnos la cara con signos de paz cantando encuerados en Avandaro.

Así pues en punto de las 8:15, con esa puntualidad que me caracterizaba, tocaba a la puerta de mi querida e implacable maestra, con la esperanza de que en breve me permitiera retirarme a la pachanga. Por supuesto que me presente muy arreglado y perfumado, listo para emprender la graciosa retirada; mi puberta imaginación concebía que solo era cuestión de una mirada de perro mojado y uno que otro suspiro para que se compadeciera de mí. Ding, dong, pásale dijo, y yo con esa cara de cachorro que quiere ser adoptado me quede en el umbral de la puerta esperando algo más. Ya en el interior de la casa, me guío hasta el estudio, un cuarto de mediano tamaño que tenia una mesa con cuatro sillas, un escritorio y un sofá, todo repleto de libros y flores; margaritas, rosas, petunias, tulipanes, bueno hasta zempasuchil tenia la mujer. Mientras seguía a la maestra no puede evitar notar que la falda que utilizaba era todavía más pequeña que las de costumbre, a medio muslo, de esas que parecen uniforme escolar tablillada con un vuelo muy breve por su cortísimo tamaño y que en lugar de las medias negras de pescador usuales traía unas transparentes desde la punta de los pies, permitiendo ver sus bien cuidadas y pintadas uñas, hasta donde alcanzaba a ver la falda sus maravillosas piernas, pero eso si con sus acostumbrados zapatos de tacón de aguja, estos de bronce mientras el resto de la suela era en cuero negro así como las tiras, su blusa muy pegada color rojo sangre y con esos maravillosos escotes que permitían admirar el volumen de esos pechos sensuales y abundantes. Bueno hasta un clavado a anudar mis agujetas me avente para ver con detalle esas piernotas y algo más, y eso chamacaza, que yo traía botas.

Siéntate aquí, lo que vas hacer es sumar el numero de respuestas correctas anotarlo en la parte superior de la hoja y luego dividirlo entre el total de preguntas me indico con energía marcial. No quiero que hagas de las tuyas agrego con viéndome fijamente a los ojos, de todas maneras yo voy a verificar lo que hagas -por un momento pensé que ella creía que yo trataría de hacer negocio con esta actividad disciplinaria, pero ¡no! como crees. ¿Quieres un refresco?, pregunto dirigiéndose a la cocina, sin esperar respuesta; yo apenas murmure una victoria estaría chida profe. Por supuesto que la pregunta fue retórica y me tuve que sambar una coca y ni siquiera muy fría. Una vez que dejo el refresco ella se sentó en el sofá, tomando una pila de exámenes sobre sus piernas para continuar calificando y sin siquiera mirarme dijo comienza que no te vas hasta no terminar.

Al principio la veía con odio jarocho, pero no podía dejar de ver esas hermosas piernas que al ella cruzar dejaban ver un poco de esas nalgotas y por supuesto su ropita interior. Esto si que era castigo, pensé, tortura china, condenada vieja, que no ve me esta poniendo como burro en primavera. Y mientras pensaba ella solo dijo, “deja de estar viéndome las piernas y ponte a trabajar”. Entonces era el momento, la suplica estaba a flor de piel, el momento preciso pa poner esa cara de puelco en matadero. ¿Profe. Déjeme ir a la fiesta?, suplique con la profunda vehemencia, ella pausadamente me miro y dijo, no Cui, tienes que aprender la lección; yo en un esfuerzo por que me viera esos ojazos de tristeza me levante dirigiéndome al sillón. Déme una oportunidad, verá que no le fallo exclame, pero ella seguía observándome inmutable, así que era necesario recurrir a extremos y poniendo mi cabeza en sus piernas implore, es más creo que hasta una lagrima derramé, porfa. profe, ande ¿diga que si?. Y nada de respuesta, pero que estoy haciendo si tengo mis manitas sobre sus piernitas me dije a mi mismo, recorcholis ahora auque me corran, esto esta mejor que la fiesta. Así mientras decía toda clase de incongruencias y mi querida maestra me veía con atención mis manitas daban soberbia manoseada a aquellas buenísimas piernas, hasta que ella con una gran seriedad dijo, mira Cui ni te levanto el castigo y ya deja de manosearme. Up’s, sonaron las sirenas, ua ua la patrulla, alarma, ¡me cayeron en la movida!

¿Pero quien dice que no hay navidad en septiembre? ¡Deja de manosearme Cui!, ¿que crees que soy de palo?, agrego, mientras descruzaba las piernas y con un aire de seguridad y seducción acercaba su cara a la mía, tanto que podía sentir su aliento y sin pronunciar otra palabra, la verdad es que ni falta hacia, sus rojos y carnosos labios tocaron los míos casi con timidez, casi como el roce del la brisa. Por supuesto que yo, perplejo, por no decir pendejo, me afanaba acariciando sus piernas, cada vez más y más cerca de ese preciado tesoro, al que todo niño, joven y hombre desea llegar. Pero ella, me dijo despacio tenemos tiempo, siente todo, acaricia todo Cui, hoy la clase es particular y haciendo a un lado la pila de papeles se recostó en el sofá, mientras yo la veía en toda su magnificencia, con hambre, con sed, con lujuria, Jojutla esto es la neta lo demás son tarugadas. Así que yo me arrodille al lado de ese sofá para seguir besando esa boca, mientras recorría frenéticamente su cuerpo de palmo a palmo con mis manos. Ella acariciaba mi pelo con suavidad y me daba pequeñas mordiscos en los labios, también jugaba con su lengua en mi boca haciendo que me excitara como nunca antes mientras se abandonaba a mis caricias. Entonces ella me digo bésame, y yo tan inocente, tan inexperto, tan wey, pregunte ¡eh!. Con una mirada de, niño no seáis atarantado, me indicó con los ojos que le besara los pechos y pus pa pronto es tarde dijo el otro, comiéndome esos melones como si fuera la feria de las frutas, ella repitió despacio, suave, tranquilo soy tuya. Por supuesto que estas palabras surtieron un efecto relajador, ya no solo deseaba besar esos pechos, todo lo quería yo, así bese desde sus pies hasta su frente, dejando que mi lengua sintiera cada parte de ella mientras despacio la desprendía de su ropa, chales si vieran que difícil eran los brasieres de aquella época. Pero a pesar de que mi boca y mis manos la recorrieron un sin fin de ocasiones en toda su extensión mi boca no se atrevía llegar a su sexo, a esa vagina, lugar misterioso, aunque Pepe, Grillo, conciencia de mi ser, animoso decía, si se puede, si se puede, porque el paraíso será de los bien aventados hijo mío.

Bendita docencia, magisterio de convicción. Ella dando cuenta de mi dudas se incorporo sentándose en el sofá para empezar a besar mi pecho mientras lentamente me quitaba la camisa, este arroz ya se cosió pensé, pero niguas, todavía faltaba el examen sorprise. Ella me animo a que me parara y entonces beso mi abdomen, por cierto muy bien formado, así como fregadera, hasta que llego a mi pene el cual tomo en sus manos con delicadeza prodigándole tiernos besos primero y después soberbias mamadas, teach, pensé dé catedra que hoy me gradúo, y pa que vean que es un reflejo instintivo, yo la tome de la cabeza haciendo más pronunciados sus movimientos así como rápidos. Ella se detuvo en el momento que yo ya casi estaba por rociar y me dijo todavía no, falta mucho y de un jalón me puso encima de ella con sus piernas abrazando mi cintura para que yo la penetrara, cosa que hice, al quinceavo intento por supuesto, si vieran como les deje mayugadas las nailons de tanto picotear en falso, ah pero si se pudo y cuando se pudo hasta grito… ¡despacio!.. y yo bien aplicado y atento alumno así lo hice por uno cuantos minutillos, pero por fortuna mi tenaz tutora, siempre atenta, siempre dedicada me guió por el camino correcto hasta que finalmente entendí que lo importante no es llegar primero sino saber llegar. Así empecé a penetrarla con cadencia, con vigor, con energía, con permiso que ando bien caliente… -perdón derrape- y ella movía sus caderas y me acomodaba para que frotara su pelvis con la mía mientras la penetraba y me invitaba a que le besara los pechos y me alentaba a que mis manos estrujaran sus nalgas y muslos y me pedía que lo hiciera más rápido y más despacio y más fuerte y con más delicadeza y yo sin mi cuaderno de notas, pus me perdía pues, pero ella, mi guía carnal, mi tutora sensual, mi docente sexual me hizo transitar por ese momento de pendejes hasta que alcancé el grado de amante spervdotadis en grado de miembro supernumerario. Y así al final mi dulce maestra sintetizó; mi pupilo desmadrazo hoy aprendes tu lección, pórtate mal y más castigos, como este, no tendrás. Ah por cierto si se pudo y de tremendos lengüetazos me comí esa colita deliciosa, ¿digo na más para el registro eh!

Concluyendo nos solo fue un superfaje, supermamada y supercogin el que aquel día aconteció sino también aprendí que no hay castigo que por nalga no venga. Solo es cuestión de tener una buna actitud y aprovechar las áreas de oportunidad que se presentan en cualquier empresa que se realice. El análisis cualitativo de los sucesos y la buena fortuna estarán presentes y podrán ser aprovechados por aquellos que esten bien preparados que cuenten con la certificación ISO 2000 cochinadas ricas. Porque sin control de calidad simplemente la cosa simplemente no queda registrada en los archivos de los casos de éxito.

Es importante destacar que tanto las clases teóricas como los talleres prácticos fueron extensos y bien aprovechados por este educando, en la sala, el comedor, la cocina, recamara, y hasta en la zotegüela, y que mereció un reconocimiento oficial, con valor curricular para el de la pluma. Por supuesto se cubrieron todos los créditos reglamentarios como son; el misionero, arriba, chivito en el precipicio, etcétera y materias optativas como sobre la parrilla, mortal, capirucho y otras favoritas de la academia. Lamentablemente el curso de teachers no pudo ser impartido en el subsiguiente ciclo escolar por la maestra consentida en virtud de un lamentable accidente; mi querida tutora murió de una cogida al manifestarse como espontánea en una charreada en el lienzo de picacho. Sin embargo es menester dejar patente que el curso es una verdadera joya de la decencia moderna en la que se puede apreciar la verdadera vocación del magisterio como una institución de profunda convicción de atención a la juventud mexicana. Este es un reconocimiento a aquella que me las dio, las herramientas para una vida útil, productiva y de servicio. Con aprecio a mi querida maestra Virginia Collado de la Vega, te recuerdo con afecto Cui Cui.

PD: ahora, cuando el tiempo transcurrido a dado a mis sienes las luces de la experiencia, entiendo porque tantas flores en aquella ocasión, floreado como si fuera un funeral y es que fue en honor al entierro del miembro preferido de la clase que esa noche se cafeteo.

Cuitláhuac Santoyo Toledo.


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