El Invitado  

calor2x2 41M
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8/21/2006 9:08 pm
El Invitado

Estaba en su casa, estudiando con la luz del flexo, algo aburrida y soñolienta, oyo las llaves de su cerradura, sin duda, era el estudiante americano, que se iba a quedar unos días en su casa, un amigo de una amiga. Una amiga, que la había hablado maravillas de él, su delicadeza, su timidez, su sonrisa, sin duda, ella había estado con él, porque ella no era una mujer de amores, sus pasos eran turbios, venia algo borracho, solo había hablado con el esa tarde, cuando dejo su mochila sin desacer, se recordaba mirando sus musculos al dejar caer la mochila, su altura, un personaje esbelto, que se fué corriendo a celebrar la fiesta española, y ahora estaba allí, sin luz, sin formalidades, entrando por el pasillo, Ella apago la luz, se hizo la dormida sobre los libros. Sintio su mirada por unos momentos, se había parado, ahora se iba para la cocina, oyo caerse un cubierto, venía borracho, al recordar su conversación con él, no pudo evitar sentir sus ojos sobre su escote, la gustaba que la desearan, que la miraran las tetas, tenia un poder innato sobre los hombres, y su acusada feminidad la llevaba a estar orgullosa de ella, como cuando iba al museo arqueologico y observaba las veneradas mujeres que esculpian en barro las culturas prehistoricas.

Estaba otra vez allí, tambaleaba e iba de un sitio a otro, no podia imaginar lo que estaría pensando el invitado, no sabia siquiera si razonaba, en ese momento, se tumbo sobre su cama, y se metió entre sus sabanas, ella sintió un escalofrío, pero no sabía si el lo había notado, siguió haciendose la dormida, respirando levemente, no supo entonces, con que intención, puso el su respiración sobre su rostro, olia a vodka a rabiar, pero ella no podía moverse, estaba petrificada, casi muerta de miedo, pero tan excitada que sus piernas se movieron levemente, y decidió moverlas un poco más, como si fuera un movimiento inconsciente de un sueño. Penso en darse la vuelta, no sabía cuanto tiempo había pasado, parecia una eternidad. Nada había pasado, pero ella empezaba a desear que la mordiera los pezones.

Sintió su mano sobre la suya, tenia la mano calida, y abarcaba por entero la mano de Luna, la estaba apretando ligeramente, ahora cogia su muñeca, presionandola, el tampoco sabía si ella estaba dormida, pero la seguia mandando mensajes claros, de pronto sintió como el se estaba excitando, ya que tenía su rodilla sobre su cintura, entonces decidió darse la vuelta, el la solto, y la dejó ir. También se dió la vuelta y durmieron. A la mañana siguiente, se despertó y el no estaba ya allí, paso todo el día pensando en su invitado, deseaba encontrarse con el y ser follada con pasión, y sin duda él la tenia, era joven, hormonado y con ganas de vivir, pero sin un apice de falta de respeto, aunque con picardía y caradura, algo que sin duda la atraia de cualquier hombre.

Llego a casa sudorosa, oliendo a cansada, se acosto unos momentos, el no estaba allí, de un salto decidió levantarse, iba a seducirlo a su manera, se paso una hora en el baño, se echo su perfume de fiesta, se peino decenas de veces, y se puso finalmente su vestido más escotado, con unos pantis y unas bragas de caramelo. Era un vestido estampado, de pronto dudo, y se puso unos vaqueros y una camiseta normal, que marcaba mejor su voluptuosidad, pero haciendola parecer más sencilla, pasaba el rato y el no llegaba, por ultimo, agarró su pijama y decidió olvidarse de lo que podría suceder esa noche, y quedo dormida en el sofá, cuando despertó, el estaba metido en su cama, al principio tuvo el impulso de despertarle, reñirle y echarle de allí, luego se quedo mirandolo, que habría echo este satiro con ella dormida, ¿la habría cogido de las muñecas? ¿la habría metido mano?, le abrazo, y sintió su calor, refroto su sexo contra él, llevaba tres meses sin un buen polvo. Como el no había nada, se separó de él, y le miro, el se empezo a mover, como una montaña, toda su espalda giró, estaba aterrada, antes de que quisiera darse cuenta, sus labios estaban junto a los suyos, besandose apasionadamente. Y no podía evitar lo que iba a suceder.

Las caricias del europeo estaban teledirigidas, masajeaba sus hombros, recorria la espalda con su dedo, y la plantaba la palma entre las piernas, todo, sin dejar de besarla, cuando ella toco su entrepierna, un gran bulto estaba empalmado y esperando entrar, ella se asusto un poco, no coincidia tanta sensualidad con tal instrumento de batalla, pero agarro su sexo, y empezó a masturbarlo, sabía que así, no tardaría en penetrarla, dicho y echo, el coloco su inmensa taladradora dentro de ella, y fué entrando despacito, por fin, se coloco encima de ella, aplastando sus pechos, y cogiendo sus hombros con fuerza y delicadeza a la vez, la cama botaba, sus piernas se abrian con placer, y empezo a gritar, a gemir y a segregar saliva, que el chupaba directamente de su boca. luego se fué acelerando la cosa, ella echo la cabeza hacia atras, y el se empecino en acelerar la marcha, sin pensar más que en entrar y salir, entrar y salir, ella sentia la imagen de su pene dentro de ella, sus dimensiones, su impacto, sus nervios recorriendo todo su estomago, entonces, el saco el miembro y se lo metio dentro de la boca, el cabron, lo hizo antes de que ella se corriera por cuarta vez, pero decidió comersela con todo su afan, volviendose loca, y tragando por fin, todo su semen, pero al ser tanto, tuvo que sacar el pene que no dejaba de eyacular, y todo cayo sobre sus pechos, que el empezó a agarrar y apretar, a pesar de que ya estaban duros como piedras.

A la mañana siguiente, repitieron la operación, ella se fué a trabajar, y paso todo el día, esperando su vuelta nocturna, borracho y tanteando la cama y a ella.


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