La presentaci  

adoroavenus 56M
456 posts
5/21/2006 1:10 pm
La presentaci


… la espera era nerviosa. Hacía unos minutos que había llamado a su amiga para cambiar el lugar de su cita y ella aceptó venir a mi casa. La verdad es que nos hacía ilusión lo qué podía pasar. A ella porque quería experimentar un encuentro con otra chica. Había tenido ciertos escarceos pero se habían limitado a caricias y besos. Tenía claro que su atracción real era hacia los hombres pero ello no impedía que la excitara la idea de disfrutar y hacer disfrutar a otra mujer con sus caricias.
A mí, me atraía la idea porque siempre he considerado el amor entre mujeres como de gran delicadeza. No sé, me parece que entre dos mujeres al no haber necesidad de penetración se disfruta infinitamente más de la caricia. No me importa no participar, con observarlas, con vivir desde la lejanía su goce me siento satisfecho. Por supuesto que no rechazo hacer el amor con dos mujeres pero prefiero que disfruten ellas si yo he de serles un estorbo.
No sabíamos qué iba a ocurrir; desconocíamos también las tendencias sexuales de su amiga pero esas dudas no evitaban cierto nerviosismo y excitación en nosotros y es curioso porque… no habíamos hablado de tal posibilidad.
Todavía quedaba algún tiempo para que llegara y lo empleamos en hablar de cuanto habíamos disfrutado cuando hicimos el amor. Me confesó su escasa imaginación y quedamos para, algún día, jugar con nuestra imaginación. Le dije que hacer el amor empleando la imaginación podía hacer que fuera mucho más excitante. No hablo de los “juegos” con comida o con objetos, que también, sino de imaginar sensaciones complementarias a las sentidas. Ello nos permitiría revivir ese momento cada vez que viviéramos alguna de esas situaciones. Aunque no le sedujo mucho la idea sí que sentía cierta curiosidad por experimentar aquello por lo que yo sentía tanta pasión.
Hablando de todo esto llegó su amiga, a la que fui presentado porque no nos conocíamos. Me atrajo su simpatía y la química que parecía haber entre ellas. Aceptó mi invitación a tomar algo y la acompañamos con la bebida y los entremeses que serví.
La situación, sin ser violenta, era tensa porque no sabíamos cuáles podían ser los temas que tuviéramos en común para poder iniciar una conversación.
A pesar de esa lógica timidez inicial, los temas fueron fluyendo con cierta soltura hasta que nos preguntó lo que supongo quería saber desde el principio… por qué el cambio de lugar. Le explicamos que habíamos estado allí toda la tarde y que, como estábamos muy a gusto, no nos apetecía separarnos por lo que nos pareció buen idea invitarla a ella también. Fue discreta y no preguntó la causa de haber estado tan bien.
Estuvimos dos o tres horas hablando de varias cosas, se notaba que se apreciaban mucho y que eran buenas amigas.
Así estuvimos hasta que llegó la hora de despedirnos. Comenté que lo había pasado muy bien a lo que ella respondió que le ocurría lo mismo y que le gustaría que se repitiera. Eso me dio la idea de una cena para los tres cosa q a ambas les pareció muy bien por lo que quedamos en que yo llamaría para concretar el día. Las acompañé hasta el coche y nos despedimos hasta muy pronto.

Become a member to create a blog