Blogs > Tacto_con_tacto > T
T
 
Busco la experiencia de un espacio de silencio en el que sentirte al tocarte, de sentirme al ser tocado, de experimentar la VIDA que soy y la VIDA que er
Keywords | Title View | Refer to a Friend |
Sep 23, 2007 5:00 am
162 Views

Me di de alta en esta web porque pensaba que podía ser una forma sencilla de encontrar gente, que como yo, estuviera interesada en compartir experiencias de "sexualidad consciente", en las que el principal objetivo no fuera el mero placer o la simple consecución de un orgasmo, sino el encuentro entre dos seres a través del tacto sin más finalidad que la de experimentar la vida que somos disfrutando del placer del contacto y liberando cuanto bloquea esta expresión de vida: necesidad, miedo y culpa. Sintiéndonos al ser tocados y sintiendo al otro al tocarlo. Experimentando como nuestro autorechazo se transforma en amor por nosotros mismos al ser acariciados por unas manos conectadas con su corazón. Descubriendo el amor que podemos experimentar simplemente acariciando el cuerpo de otro Ser conectados a nuestro corazón, devolviéndole todo el amor que le pertenece y que el mismo se ha negado.

En ese momento me parecía completamente normal y natural la experiencia que buscaba compartir. Ha pasado el tiempo y ahora empiezo a dudar seriamente de que haya alguien más, a parte de mi, que pueda estar interesado en esto.


¿O quizás si? ¿Qué se yo?
0 Comments
El tacto. Una oportunidad de reencuentro con uno mismo y con los dem Sep 1, 2007 5:14 am
387 Views

Si una imagen vale más que 1.000 palabras, un instante de contacto vale más que 1.000.000 de palabras.

Si somos capaces de abandonar la mente por un instante
y centrar toda nuestra atención en la experiencia de tocar o de ser tocados,
podremos redescubrir el tacto como un medio de conectar con nosotros mismos y con los demás, en un espacio en el que no hay lugar para los engaños, los juicios y cualesquiera otras trampas de la mente.
En un lugar donde únicamente cabe la experiencia de sentir,
sentir nuestro cuerpo sintiendo el cuerpo del otro, sentirnos a nosotros sintiendole al otro,
sentir la VIDA que somos
acariciada por la VIDA.
0 Comments
Un poco m Oct 2, 2007 3:55 pm
155 Views
Me considero una persona optimista, honesta y que confia en la VIDA. Me gusta ahondar en mis experiencias para crecer en la conciencia de mi mismo. Me siento en un continuo proceso de autodescubrimiento. Puedo reir o llorar, experimentarme fuerte y poderoso o fragil y vulnerable, sentirme asustado o seguro, culpable o inocente,..., pero sobre todo me siento VIVO en cada momento.

Me gusta la aventura aunque ello implique asumir riesgos. Reconozco que me da miedo abrirme a lo "desconocido" (presentarme a gente que no conozco), aunque al mismo tiempo me resulta estimulante. Estoy convencido de que el mundo está lleno de gente que merece la pena conocer y con la que compartir experiencias.

Me fascina la naturaleza, el mar, los ríos, las montañas ..., pero sobre todo me gusta el monte. Me encanta ir al monte. La belleza de la naturaleza me conecta con la VIDA y con mi esencia vital. Cuando regreso de pasar un tiempo en el monte me siento renovado, reconciliado y lleno de vida.

Creo que tengo que ir más al monte.
0 Comments
Hola Oct 1, 2007 4:37 pm
159 Views
Hola. Si quieres dejarme algún mensaje, simplemente publica un comentario. Te contestaré.
0 Comments
EL EXITO Y LA CONFIANZA Sep 3, 2007 4:02 pm
141 Views

EL ÉXITO Y LA CONFIANZA

El éxito entendido como la materialización de nuestros proyectos, propósitos, metas, se asemeja mucho a hoyar una cima montañosa. Todos sabemos que para alcanzar la cumbre debemos andar un camino, pero ¿Qué camino es ese?. Dicho camino es el sendero que conduce de la ILUSION a la REALIDAD.

1.- LA ILUSION (El sueño).

La ilusión es el punto de partida, es el “sueño”, el deseo profundo de alcanzar una cima concreta, la fantasía de todo aquello que creemos posible.

En este primer estadio solemos sentir una energía muy placentera dejando volar nuestra imaginación y permitiéndonos soñar los sueños más hermosos. Aquí la derrota o el fracaso no existen. Nos sentimos libres, ligeros y plenos, es como si nuestro sueño nos hiciera flotar y sentimos la fluidez y la facilidad en nosotros. Soñamos con la cumbre deseada, nos visualizamos en ella, no hay frío ni calor, no hay miedo, angustia, cansancio..., no hay ni siquiera montaña; sólo la cumbre y nosotros fundidos en una única realidad.

2.- LA ENCARNACION (Elección de un sueño)

La encarnación se produce en el momento en que decidimos hacer realidad nuestro “sueño”. Este paso supone abandonar el estadio de ilusión, fantasía, en el que nos encontrábamos, para llegar a tierra firme y continuar nuestra andadura hacía la cima desde ahí. Un único puente une ambos lugares: el puente de la libertad y el compromiso. Cruzar dicho puente supone elegir un “sueño”, una cumbre y comprometernos con el, con ella. Cada vez que cruzamos ese puente sentimos el vértigo que produce el paso de lo inconcreto a lo concreto. Sabemos que el camino hacía nuestro sueño pasa inexorablemente por cruzar este puente, sin embargo, a medida que avanzamos hacía el puente sentimos como nos resistimos a abandonar nuestro mundo de fantasía.

Una energía poderosa va apoderándose de nosotros a medida que avanzamos por el puente. Sentimos la fuerza en nosotros junto con el miedo a cada paso. Una mezcla de sensaciones intensas y contradictorias nos acompañan en nuestro recorrido de un lado al otro del puente: fuerza, miedo, libertad, vértigo, satisfacción, angustia... Y llegamos a tierra firme. Nuestra primera victoria importante. Nos sentimos fuertes, vitales, seguros, capaces, y sobre todo, LIBRES. Sentimos que no existe obstáculo o dificultad que pueda evitar que alcancemos la cima, sentimos todo el poder de nuestro Ser. Es un momento de celebración, de reconocimiento de nosotros a nosotros mismos. La montaña elegida aún está lejos pero en este instante la sentimos como si ya hubiéramos alcanzado la cumbre.

3.- LA ACCIÓN (El camino)

Una vez en tierra firme avanzamos con facilidad hasta las faldas de la montaña elegida. Es el lugar adecuado para instalar el campamento base, campamento que vamos a utilizar como centro de apoyo en la posterior ascensión a la cumbre. En este momento se yergue ante nosotros por primera vez con toda su majestuosidad la montaña que hemos decidido ascender, nuestro “sueño” esculpido en la roca. Sentimos que el corazón se nos encoge y parece como si la sangre se nos congelase y dejase de circular por venas y arterias. Es el MIEDO, miedo con mayúsculas que recorre en un instante los fríos calabozos de nuestro inconsciente liberando los fantasmas encerrados en ellos, y todos juntos se lanzan al asalto de nuestro castillo. El Miedo y sus secuaces: “no voy a poder”, “no soy capaz”, “es imposible”... se apoderan de nosotros en un instante. Nos sentimos perdidos y pensamos que nunca deberíamos haber iniciado este viaje. Débiles y abatidos por esta primera derrota nos planteamos qué debemos hacer ahora: abandonar o continuar. Nos refugiamos en nuestra tienda de campaña con el propósito de tomar una decisión.

En la calidez y protección de nuestra “cueva” extendemos el plano de la montaña y empezamos a dibujar sobre el mismo con todo detalle un camino hacía la cumbre. Ya no nos parece tan alta, ni tan grande. El miedo comienza a desvanecerse. ¿Qué está pasando? Al tiempo que nos hacemos esta pregunta salimos de la tienda a tomar un poco de aire. La montaña aparece nuevamente delante de nosotros con toda su grandiosidad, sentimos como el miedo comienza a crecer dentro nosotros nuevamente, imágenes de mil y una desgracias en esa montaña pasan ante nuestros ojos, nos sentimos aturdidos. De un salto volvemos al refugio seguro que nos ofrece nuestra cueva de tela y en un breve instante sentimos que recuperamos la calma.

Es el momento de tomar una nueva decisión: acometer la ascensión a la cumbre o rendirnos y regresar sin intentarlo. Si, eso es, ahora lo comprendemos, el éxito no es pisar la cumbre, sino recorrer el camino dibujado en el plano. Eso es, cada paso hacía la cumbre es ÉXITO; el éxito es seguir adelante. Decidimos emprender la ascensión a la mañana siguiente.

Amanece, iniciamos la ascensión concentrados en el camino dibujado en el plano. Nuestra mente ya no está focalizada en la cima, sino concentrada al cien por cien en el paso que damos en este momento, en el presente. Tras cada paso volvemos a consultar nuestro plano para ver el nuevo paso a dar, seguimos concentrados en cada paso. El día avanza, sentimos el calor del sol. Seguimos. Un paso, y otro más, y otro más. Nos mantenemos en nuestro propósito de mantener toda nuestra conciencia en el momento presente. Otro paso, y otro más, y otro más...De repente sentimos que la montaña ha desaparecido. ¿Y la cumbre?¿Dónde está la cima? Ya no está, quizás nunca estuvo donde creíamos que estaba, quizás nunca existió tal y como nosotros la percibíamos.

Sorprendidos, nos detenemos, quietos, muy quietos, observamos. Detrás de nosotros sólo vemos las huellas de nuestros pasos, enfrente de nosotros el vacío, la nada, el todo. Nos sentimos en el extremo de un hilo hecho de nuestros pasos. En nuestra mano el plano nos muestra un camino, pero enfrente de nosotros no vemos nada, no hay camino, no hay nada. Dudamos. No comprendemos lo que pasa. Nos preguntamos qué podemos hacer pero ninguna respuesta acude a nuestra mente. No hay respuestas para está pregunta; es como si esta situación estuviera fuera del alcance de análisis y procesamiento de nuestro mental y en su intento por manejar la situación se ve sumido en la confusión y el caos.

Mientras todo esto va ocurriendo percibimos como poco a poco se va manifestando con total claridad un impulso dentro de nosotros: avanzar, dar otro paso. ¿Qué es esto?¿De dónde procede este impulso? Observamos en profundidad y descubrimos que el impulso procede del corazón. ¿El corazón?¿Cómo es posible? Nos resulta inconcebible que allí donde nuestra mente ha sido incapaz de darnos una respuesta se atreva el corazón a inspirar nuestra decisión. Decidimos averiguar que está pasando y nos sumergimos en nuestro corazón. Allí sentimos la quietud y la seguridad desde la que nos envía el impulso de seguir adelante, al tiempo que podemos escuchar el sonido que produce dicho impulso al salir de nuestro corazón para sacudir todo nuestro cuerpo con su vibración: “CONFIA Y AVANZA, CONFIA Y AVANZA, CONFIA Y AVANZA, CONFIA Y AVANZA…” . Permanecemos escuchando este sonido y sentimos como nos envuelve y poco a poco nos rendimos y permitimos que esa suave melodía impregne todo nuestro Ser de confianza. Desde este estadio de calma y sosiego observamos que empezamos a movernos. Uno de nuestros pies se ha alzado en el vacío y avanza hasta completar un paso. No hay dudas, no hay preguntas. De forma automática una nueva huella aparece tras nosotros y el otro pie se alza de igual manera hasta completar un nuevo paso. Sentimos que no somos nosotros los que caminamos sino que es el camino el que nos camina a nosotros.

4.- LA REALIDAD (El resultado).

La realidad es la materialización de nuestro “sueño”. Hemos llegado, estamos sentados en la cumbre y desde aquí observamos que la cumbre no es aquella que visualizamos en nuestra ilusión, en nuestra fantasía. La cumbre es el lugar donde estábamos entonces y el lugar donde estamos ahora. La cumbre se encontraba en cada paso, la cumbre es el lugar donde estamos siempre que confiamos y permitimos que el camino nos camine. Al mismo tiempo nos damos cuenta de que no estamos solos, todo el mundo está aquí.

Una persona se acerca y nos pregunta: ¿El camino a la cumbre?
0 Comments
Paseo er Aug 31, 2007 3:17 pm
454 Views

Un día más como otros tantos…. Todo parece igual, pero
todo es distinto. ¿Qué ocurre?¿Qué es diferente?… Me siento
confuso. Observo con atención al tiempo que me detengo
en un semáforo. Siento la gente a mi alrededor. Hombres,
mujeres. Algo me resulta extraño y al mismo tiempo intensamente
placentero. Trato de pensar, de descubrir. ¿Qué es esta
extraña sensación? ¿De donde procede? Esta última pregunta
atrae con fuerza mi atención. La pregunta se transforma
en una indicación#x201C;Sigue a la sensación”.Le hago caso.
Cierro los ojos y observo la sensación. Está en mi cuerpo.
Es una suave y sutil brisa acariciándome. Se expande, se
contrae. Lentamente recorre mi cuerpo dejando a su paso
una estela de frescura en la piel. Gozo con la sensación.
Me fundo con ella y me dejo llevar. Está en mi pecho, en mi
espalda. Siento mi piel proyectándose hacía afuera, como
queriendo acariciar a la caricia. En el centro, en el punto
de mayor intensidad siento la piel erizarse hasta culminar
en un sutil éxtasis que se diluye a medida que la caricia
se aleja, relajándose en la frescura de su estela.Como
si de una ola se tratara asciende por mis hombros, mi cuello,
mi cara, mi nuca; la caricia, el éxtasis, la estela de frescura…
Disfruto con la sensación, me abandono en ella. A cada instante
se hace más intensa, más vibrante. Sigue ascendiendo hasta
concentrarse en la coronilla. Siento una sacudida de placer.
La caricia comienza a girar suavemente sobre si misma,
más, y más, y más. Ahora es un remolino que partiendo de mi
coronilla va envolviendo mi cabeza. Me arrastra, me traga,
me pierdo en él. Siento como mi cuerpo desaparece a medida
que es engullido por el torbellino. Mi cuello, mi tronco,
mis brazos, mis piernas. Caos, placer… ¿Qué ha pasado?
¿Dónde estoy? Siento mis genitales palpitantes, vivos.
Abro los ojos y me encuentro en la orilla de alguna playa.
Una mujer emerge poco a poco de entre las aguas. Su cuerpo
desnudo, sensual, bello va haciéndose visible a medida
que avanza hacía mi. Ojos vibrantes, profundos. La melena
mojada. Miles de gotas corren por todo su cuerpo: sus ojos,
su nariz, sus labios, su garganta, sus pechos, sus pezones,
su abdomen, sus piernas. Camina lentamente hasta juntar
su cuerpo con el mío. Me abraza. Siento sus pezones duros
en mi pecho, sus manos recorriendo mi espalda, sus piernas
moviéndose suavemente acariciando las mías. Una sensación
cálida nos invade a los dos. Mis brazos envuelven su cuerpo,
mis manos acarician su espalda, sus nalgas; mi pene erecto
palpita en su vientre, mis piernas acarician las suyas.
Siento mi cuerpo en su cuerpo. Gozo y siento su gozo en el
mío. El tiempo se diluye hasta desaparecer por completo.
Una ola de placer me recorre las entrañas. La excitación
es más y más intensa. Otra ola..y otra y otra. Me siento enloquecer.
Siento el mar acariciando nuestros pies. Poco a poco va
subiendo por nuestras piernas mientras vamos desapareciendo
en sus profundidades; las rodillas, los muslos, el pubis,
la cadera, el tronco; poco a poco nos va cubriendo hasta
que desaparecemos por completo…. Una ola acaricia la arena
de la orilla y vuelve suavemente sobre sus pasos para fundirse
nuevamente con el Mar.
0 Comments

To link to this blog (Tacto_con_tacto) use [blog Tacto_con_tacto] in your messages.

October 2007
Sun Mon Tue Wed Thu Fri Sat
  1
1
2
1
3
 
4
 
5
 
6
 
7
 
8
 
9
 
10
 
11
 
12
 
13
 
14
 
15
 
16
 
17
 
18
 
19
 
20
 
21
 
22
 
23
 
24
 
25
 
26
 
27
 
28
 
29
 
30
 
31
 
     

Recent Visitors

Visitor Age Sex Date