DESDE MI VENTANA  

Robin0210 58M
0 posts
9/4/2006 11:42 pm
DESDE MI VENTANA


Mira ese edificio de enfrente, sí, ese que destaca con sus filigranas
blancas, sí, ya sé que es uno más entre los edificios de mi ciudad de
ensueños, esa ciudad a la que regreso de vez en cuando con mi
imaginación, esa ciudad existente y magnificada en mi recuerdo. Fíjate
en las ventanas del piso de arriba, esas que parecen salir del sueño
del las mil y una noches... son mis ventanas, en las que me siento a
meditar, a soñar, a observar...

Subamos a la sala a la que pertenecen esas ventanas, te invito a tomar
un té...

Sé que te extraña, que parece mezclar diferentes estilos y culturas...
es mi mundo, en el que me siento siempre relajado y tranquilo y en el
que me gusta que mis invitados se relajen y disfruten... que sean
capaces de sacar sus demonios y sus hadas...

Todavía no nos conocemos bien, sentémonos en este rinconcito, sé que es
bastante conservador, con estas cómodas butacas de piel, rodeado de mi
biblioteca rebosante de libros. Aquí me siento a leer, a relajarme de
mis días algo febriles en los que es mejor que las ideas queden algo
adormecidas, en los que es mejor evadirse de la realidad con las
ensoñaciones de personas externas a mi. También, quizá, es esa antesala
a la que invitó a sentarse a personas que, como tú, aún no me conocen.
Te invité a un té, quizá porque la ciudad en la que nos encontramos lo
requiere, pero este rinconcito conservador quizá requiera otro tipo de
bebida, quizá un.....

Se que has comenzado a relajarte y, sin embargo, aún permaneces alerta,
expectante, intrigada, quizá comienzas a entrever, pero aún estás
sorprendida. Aún no has podido ver el resto de la sala, sabes que hay
más, mucho más... no tengas prisas todo llega.

Charlamos de cosas normales, sé que te sientes bien, dominas la
situación y comienzas a relajarte, estás en tu medio. Política,
literatura, música... por cierto, perdona esta descortesía, olvidé
regalarnos los oídos, los sentidos ¿Te gustaría oír quizá Cascanueces
de Tchaikovsky... o quizá prefieras Las cuatro estaciones de Vivaldi o
La Pastoral de Beethoven... creo que con cualquiera de ellas nos
sentiremos bien. Proseguimos nuestra charla, el trabajo, las
aspiraciones... Te intrigan las ventanas, quieres situarlas... quieres
descubrir la ciudad.

De pronto descubres otro rincón, te sorprende, contrasta con la forma
conservadora de donde nos encontramos. Muebles modernos, ordenador,
disquetes desordenados, filas y filas de cd's amontonados por todos
sitios, dvd... Te sorprende, quizá, un poco el contraste... lo clásico
y lo moderno, el orden y el desorden... Quieres rebuscar, ir más allá,
mirar por entre los cd's buscando saber más... Sigue la sorpresa, todo
es diferente ¿Raro? Eso dicen algunas amigas.

Comenzamos a sentirnos más seguros, hablamos de temas más íntimos...
¿Quieres ahora ese té a la menta que te ofrecí? Ven, vamos a sentarnos
en otro sitio... espera, quiero cambiarme de ropa... Con mi caftán de
seda me siento mucho más cómodo... pero siéntate, por favor, quizá te
extrañen estos divanes llenos de cómodos cojines... te aseguro que son
cómodos... siéntete en tu casa... háblame de ti de tus verdaderas
ilusiones y sueños...

Mientras comienzas con cierto reparo a desnudar tu alma y a sentirte
cada vez mejor observas... la mesa baja de bronce repujado... los
cojines tirados por el suelo sobre la mullida alfombra... la mesa de
marquetería que sirve como apoyo a nuestra bandeja para el té... Te
preguntas por qué me estas contando tus sensaciones, tus sueños... no
lo sabes pero quieres seguir... Hablamos, de lo divino y lo humano,
conversamos, hasta discutimos defendiendo nuestras ideas.

¿Verdad que parece que nos conocemos desde hace tiempo? Me he sentado
en el poyete de mi ventana, te preguntas que veré desde allí..
quisieras captar todas mis sensaciones, me gustaría transmitírtelas y
que las sintieras como yo, tantas veces las sentí.

Te hablo de mis sueños desde la celosía de mi ventana, cuando me quedo
con la mirada perdida... y te hablo de mis dunas en el amanecer del
desierto... sintiendo los rayos de sol penetrando mi piel... y de mi
playa de palmerales y mar embravecido aparentemente calmo... de mis
sueños de regresar... de volver a mis ciudades, esas ciudades casi
siempre misteriosas, exóticas y, sobre todo, sorprendentes...

Quizá algún día regrese, tal y como sueño, tal y como deseo... y
reviviré los sueños adormecidos y concebido en largos días de
necesidades esfumadas...

Miro por mi ventana, me pierdo entre las calles, entre el bullicio del
mercado, entre el griterío de sus gentes... pasa el tiempo... se hace
el silencio de sonidos entre nosotros... nuestras almas siguen una
conversación sin palabras pronunciadas... nuestros ojos comienzan un
charla de entendimiento.

El sol comienza a ponerse y el espectáculo se convierte en algo
indeleble para los sentidos... Comienzas a observar una ciudad
diferente a cualquier otra que hayas visitado jamás... Sí, ya sé,
parece que has retrocedido no solo en el tiempo, parece que te has
introducido en un cuento oriental... Las casas de adobe con sus
filigranas blancas alrededor de las ventanas, esas ventanas cubiertas
de geométricas celosías, arcos de medio punto y cristaleras de
colores... la bella puerta de entrada a la ciudad... los minaretes
despuntando al cielo... el cielo rojizo del atardecer... Anochece... y
sientes deseos de sentir, pero de sentir como nunca lo hiciste,
absorbiendo por cada poro de tu piel... Anochece... pero quizá, si has
sentido algo diferente, está amaneciendo en tu alma.

Las luces comienzan a encenderse en la ciudad, las calles, apenas
iluminadas con tenues bombillas hacen resaltar la belleza de las
ventanas iluminadas... siento que algo está sucediendo... es una
sensación bella la que comienza a crecer en mi interior... Siempre me
enamoró el espectáculo del anochecer en mi ventana... pero hoy...

Te siento... no te miro, pero te siento henchido de sensaciones
diferentes... la mirada perdida entre la ciudad y mi rostro... Siento
tus brazos rodeando mi espalda, tu rostro rozando mis mejillas...

Te acurrucas entre mi regazo, me abandono en tu pecho mientras siento tu
abrazo con el que tanto soñé... Tus labios se unen a los míos
con una dulzura que jamás conocí... pierdo la noción del tiempo y el
espacio, quisiera detener el tiempo en este instante, seguir en tu
cuerpo para siempre y sentir que no deseas soltarme jamás.

Become a member to create a blog