El cuento que encontr  

MasterParsifal 48M
2 posts
9/1/2006 9:54 pm
El cuento que encontr


Era lo que la gente suele calificar como un tipo extraño por antonomasia. El miedo a relacionarme me convierte en un ser huraño y hostil. Las mujeres me encuentran atractivo; insinuantes, se acercan con cualquier excusa. Pero su alegría inicial da paso a la decepción por mi rechazo. No puedo evitarlo.

Los días son cortos, las noches largas y solitarias. Paseo por las calles sin rumbo. Acabo en algún garito inmundo, anestesiado a golpes de bourbon o calmando mis ansias en una cabina, imaginando como sería tener a una mujer entre mis brazos.

Otra noche más pago el precio y entro en un diminuto recinto. Introduzco una moneda, y ante mis ojos se dibuja una exuberante pelirroja de espaldas que hace que mi cuerpo reaccione instantáneamente; mis pantalones parecen a punto de reventar. Su melena acaricia la espalda desnuda, mientras un diminuto tanga muestra unas nalgas perfectamente cinceladas. Una fusta en su mano recorre lasciva su contorno.

Me deshace la piel esa forma suya de moverse. Tan absorto estoy, que mi mano apenas se agita obre mi hinchado miembro. Es algo más que un instinto primitivo, una extraña calidez me invade. La veo darse la vuelta a cámara lenta, mientras mi vista recorre sus piernas, el minúsculo triángulo que apenas tapa su sexo, sus enormes pechos terminados en dos sonrosados pezones, sus labios turgentes…

Aquella ninfa continua moviéndose provocadora, la fusta ha sido reemplazada por su mano. Recorre su cuerpo de tal forma, que me siento dueño de aquellos dedos. Los introduce en su boca para acariciar con ellos sus pezones enhiestos, dibujando después una línea que divide su cuerpo en dos mitades perfectas. Entonces se desprende de aquel tanga dejándome contemplar sus rizos rojizos y tibios, coronados por algunas gotas de rocío que me hacen estremecer. Mi mano se mueve ahora convulsa sobre mi sexo, intentando calmar mi urgencia. Ella se acaricia al unísono, moviendo sus dedos frenéticamente. Ambos sucumbimos en un último espasmo mientras nuestros gritos se confunden en uno. Entonces mira directamente hacia mí. Aquellos ojos verdes me desconciertan, me atrapan. Me hablan en un idioma que conozco, el mismo que leo todas las mañanas en el espejo. Quisiera tocarla, acerco mi mano lentamente hasta el cristal donde ella está encerrada...

De pronto, se apaga la luz de la cabina. Me limpio mientras rememoro la experiencia más cercana que he tenido nunca con una mujer. Camino cabizbajo hacia la salida. Mi mano se dirige hacia mi pecho, justo al lado del corazón.

- Oye, se te olvida la cartera

Unos ojos verdes me sonríen.

Hydragenias 56F

9/2/2006 12:31 am

Welcome to Blogaritaville!

please click here: [post 485524]


Become a member to create a blog